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Créditos para viviendas: la construcción riojana advierte que el impacto será mínimo frente al déficit habitacional

El presidente de la Cámara de la Construcción de La Rioja, Héctor Spallanzani, valoró la línea nacional para primeras viviendas, pero advirtió que alcanzaría a pocas familias.

El anuncio del Gobierno nacional de una nueva línea de créditos destinada a la adquisición, construcción y ampliación de primeras viviendas fue recibido con una mirada positiva, aunque también con fuertes reparos por parte del sector de la construcción de La Rioja.

Héctor Spallanzani, presidente de la Cámara de la Construcción de La Rioja, consideró que la decisión representa una señal favorable porque implica recuperar una política pública activa para facilitar el acceso a la vivienda y, al mismo tiempo, generar movimiento económico.

Según explicó, el programa contempla la incorporación de dos billones de pesos destinados al financiamiento habitacional. Sin embargo, al analizar el monto disponible y el valor promedio de los créditos, estimó que la medida permitiría dar respuesta a unas 12.000 o 13.000 unidades habitacionales en todo el país.

Para dimensionar el alcance del anuncio, Spallanzani puso el foco en la situación provincial. Señaló que La Rioja registra un déficit habitacional de aproximadamente 10.000 a 11.000 viviendas, por lo que consideró que el volumen global del fondo resulta reducido frente a las necesidades existentes.

“Si nosotros lo vemos a nivel país, es un fondo chico”, sostuvo el titular de la Cámara de la Construcción, aunque remarcó que la iniciativa “no deja de ser positiva” por el hecho de que el Estado vuelva a impulsar una política de este tipo.

El crédito apunta a la primera vivienda

Spallanzani explicó que los beneficiarios serán personas físicas que cumplan con determinados requisitos de ingresos y que deberán destinar el financiamiento a la adquisición o construcción de su primera vivienda.

La característica marca una diferencia con otros esquemas crediticios implementados anteriormente, donde no necesariamente se exigía que se tratara de la primera propiedad.

Sin embargo, el dirigente empresarial planteó dudas respecto del impacto que la medida tendrá específicamente sobre la actividad de la construcción.

A su entender, el escenario actual del mercado inmobiliario podría llevar a que una parte importante de los créditos se utilice para adquirir inmuebles que ya están construidos, en lugar de financiar nuevas obras.

Spallanzani observó que actualmente existe una importante cantidad de propiedades disponibles para la venta y sostuvo que, dadas las condiciones económicas, comprar una unidad ya construida puede resultar más conveniente que levantar una vivienda nueva.

Por esa razón, consideró que el programa puede representar una ayuda para quienes buscan acceder a su primera vivienda, pero no necesariamente tendrá un efecto significativo sobre el nivel de actividad de las empresas constructoras.

Construcción riojana en niveles mínimos

El presidente de la Cámara describió además un escenario particularmente complejo para el sector en La Rioja.

En relación con la actividad privada, señaló que existe algún movimiento, aunque limitado principalmente a pequeñas refacciones y construcciones, muchas de las cuales se canalizan actualmente a través del sector informal.

Spallanzani explicó que trabajadores que anteriormente estaban vinculados a empresas constructoras debieron trasladarse hacia ese tipo de actividades para mantener sus ingresos.

“Muchos trabajadores nuestros que estuvieron en nuestras empresas están cambiando, como decimos nosotros, en esas actividades”, expresó, al describir una situación que calificó como lejos de ser la ideal.

El panorama también alcanza a las empresas registradas. Según indicó, durante el último año la cantidad de empresas registradas para desarrollar actividades de construcción habría caído de unas 120 a alrededor de 60, es decir, prácticamente la mitad.

Para Spallanzani, la actividad se encuentra actualmente en niveles mínimos históricos.

Obras públicas paralizadas y viviendas pendientes

Otro de los puntos señalados por el dirigente fue la situación de las obras de vivienda que quedaron inconclusas.

Explicó que existen programas habitacionales que se intenta finalizar y advirtió sobre la presencia de cientos de viviendas con trabajos suspendidos, particularmente en la zona sur.

En ese contexto, valoró que el Gobierno provincial busque retomar la terminación de esas unidades, aunque remarcó que existen dificultades financieras que condicionan esa posibilidad.

Spallanzani planteó que, antes de asumir nuevos compromisos de obra, deben evaluarse cuidadosamente las posibilidades financieras para afrontar los pagos.

La advertencia apunta a evitar que la reactivación de trabajos genere posteriormente compromisos que resulten difíciles de cumplir y terminen profundizando los problemas del sector.

La perspectiva para los próximos meses tampoco es alentadora para la Cámara de la Construcción.

Spallanzani sostuvo que observa un escenario “muy complicado” debido a la falta de inversión nacional en infraestructura pública, una de las áreas que históricamente concentró buena parte de la actividad de las empresas constructoras.

En particular, cuestionó que el esquema de licitaciones viales mediante el cual empresas privadas realizan las obras y posteriormente recuperan la inversión a través de peajes pueda ser viable en La Rioja.

Según explicó, las características de las rutas nacionales que atraviesan la provincia hacen difícil aplicar ese modelo, debido a que no existiría un volumen de tránsito suficiente que permita recuperar las inversiones mediante el cobro de peajes.

La minería aparece como una expectativa, pero a largo plazo

Ante la falta de obras públicas y el bajo nivel de actividad privada, Spallanzani ubicó a la minería como una de las principales expectativas para el futuro de la construcción riojana.

Sin embargo, pidió no generar expectativas inmediatas, ya que consideró que el desarrollo de esa actividad demandará varios años.

“Cinco años es largo plazo”, señaló al referirse al tiempo que podría demandar que la minería genere un impacto significativo sobre la economía provincial.

En ese sentido, planteó la necesidad de acompañar el desarrollo del sector y reclamó avanzar con una normativa que permita garantizar la participación de proveedores mineros riojanos.

La propuesta, explicó, apunta a que la incorporación de empresas y trabajadores locales quede contemplada dentro de los contratos de concesión de los proyectos mineros, una modalidad que, según indicó, también se aplica en provincias como San Juan y Catamarca.

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