
Débitos automáticos y deudas: qué deben revisar los usuarios antes de aceptar un crédito
Emanuel Akiki aclaró que los débitos por préstamos requieren autorización del usuario y advirtió sobre contratos, tasas de interés y el creciente sobreendeudamiento de las familias.
La posibilidad de que las billeteras virtuales puedan cobrar automáticamente deudas mediante débitos sobre cuentas bancarias generó preocupación entre usuarios que mantienen créditos pendientes. Sin embargo, Emanuel Akiki, presidente de ARCO, Asociación Acción Ciudadana y director de Deudas.ar, explicó que no se trata de una autorización para descontar dinero de manera arbitraria o intempestiva.
Según explicó, el mecanismo requiere que el usuario otorgue previamente una autorización para que pueda efectuarse el débito. Esa autorización está vinculada a las cuentas en las que se acreditó el préstamo o crédito correspondiente.
Akiki puso el foco en una situación que, según relató, genera numerosas consultas. Personas que mantienen deudas con entidades bancarias temen que, por tener dinero depositado en una billetera virtual, puedan sufrir automáticamente el descuento de préstamos que todavía están renegociando o intentando regularizar.
Frente a esa preocupación, fue categórico: el descuento no puede producirse sin autorización. Además, remarcó que el consentimiento otorgado para realizar un débito también puede ser revocado.
La letra chica de los contratos
Uno de los principales consejos de Akiki fue prestar especial atención a las condiciones de los contratos antes de tomar un nuevo crédito.
Explicó que, al solicitar un préstamo en una entidad bancaria, puede establecerse dentro de las condiciones contractuales el débito automático de las cuotas. Por ese motivo, recomendó leer cuidadosamente la letra chica y evaluar si realmente resulta conveniente aceptar esa modalidad.
También aclaró que existen usuarios que optan voluntariamente por el débito automático por una cuestión de comodidad, ya sea desde una billetera virtual, una caja de ahorro u otra cuenta bancaria, para evitar realizar manualmente los pagos.
La diferencia, sostuvo, está en que el mecanismo debe contar con la autorización correspondiente del titular y no implica que un acreedor pueda disponer libremente del dinero existente en cualquier cuenta del usuario.
Akiki vinculó esta discusión con una problemática más amplia: el crecimiento del endeudamiento de las familias.
Según su análisis, aunque el fenómeno tiene antecedentes en la pandemia de 2020, actualmente las deudas se han multiplicado y existen dificultades para que los consumidores puedan renegociar sus compromisos de acuerdo con su verdadera capacidad económica.
“Cada deuda es un caso particular”, explicó, al señalar que existen obligaciones que pueden renegociarse, mientras que otras son antiguas o se encuentran en situaciones más complejas. Por eso, consideró necesario analizar cada caso y determinar cuáles son los pasos que corresponde seguir.
El especialista también cuestionó la situación que enfrentan muchas familias cuando las cuotas y los intereses terminan absorbiendo una parte importante de sus ingresos. En ese escenario, sostuvo que muchas personas llegan a una situación de “economía de suficiencia”, en la que deben elegir entre pagar sus compromisos financieros o cubrir sus necesidades básicas.
Una advertencia sobre los intereses
Otro de los puntos destacados por Akiki fue la necesidad de conocer los límites y condiciones de las deudas.
Ante reclamos de acreedores que advierten que los intereses aumentarán indefinidamente mientras una persona no pague, sostuvo que el capital adeudado es uno solo y que los intereses no pueden superar el capital.
En ese sentido, remarcó que los consumidores cuentan con herramientas y normas de protección dentro de las relaciones de consumo, debido a la desigualdad existente entre un consumidor y una entidad profesional como un banco o una financiera.
Por eso, consideró fundamental que antes de realizar una operación financiera el usuario reciba y conozca información clara sobre sus ventajas y desventajas.
El riesgo de tomar dinero sin analizar las condiciones
Akiki advirtió que muchas veces la necesidad de conseguir dinero rápidamente lleva a los consumidores a aceptar contratos sin detenerse a analizar sus condiciones.
“En el afán de sacar o tomar el dinero rápido”, explicó, pueden pasarse por alto determinados aspectos de la operación que luego generan problemas a futuro.
Para el especialista, esta situación adquiere especial importancia en un contexto donde muchas familias recurren al crédito no para realizar consumos extraordinarios, sino directamente para poder sostener su economía cotidiana.
Akiki señaló que el sobreendeudamiento tiene múltiples causas y mencionó entre ellas la disminución del trabajo y los bajos niveles salariales.
Según su explicación, cuando los ingresos permanecen por debajo de la evolución de los precios, los aumentos salariales resultan insuficientes y muchas familias vuelven a recurrir al crédito para completar sus gastos.
En ese contexto, sostuvo que las tarjetas de crédito también terminan absorbiendo una parte importante de los ingresos de trabajadores públicos y privados.
Por eso, consideró positivo que la problemática del endeudamiento se visibilice, aunque pidió abordar el tema “con seriedad” y evitar convertirlo exclusivamente en una discusión política, debido a que detrás de cada deuda existen personas y familias atravesando situaciones económicas complejas.
Advertencia por nuevas aplicaciones de préstamos
Akiki también alertó sobre la aparición de nuevas aplicaciones de crédito que, según afirmó a partir de su experiencia de trabajo con personas endeudadas, están ofreciendo préstamos en Argentina.
Sostuvo que algunas de estas aplicaciones estarían generando situaciones de hostigamiento hacia quienes tienen dificultades para pagar, incluyendo amenazas y contactos con familiares o personas cercanas.
Por ese motivo, recomendó tener especial cuidado al momento de recurrir a nuevos créditos y analizar previamente las condiciones de cada operación.
El endeudamiento también afecta la salud emocional
Finalmente, Akiki destacó que las consecuencias de una deuda no son únicamente económicas.
Según relató a partir de las consultas que recibe, muchas personas sufren un fuerte impacto emocional cuando atraviesan situaciones de endeudamiento y cobranza. El temor a perder lo poco o mucho que poseen y las presiones de algunos estudios de cobranzas pueden afectar su vida cotidiana.
En ese sentido, sostuvo que existen casos de personas que manifiestan no poder dormir o desarrollar normalmente sus actividades debido a la preocupación generada por las deudas.
Por eso, planteó la importancia de que las familias puedan contar con acompañamiento y asesoramiento para analizar su situación, conocer sus derechos y encontrar una salida posible al sobreendeudamiento.

