
Cuatro de cada cinco trabajadoras de casas particulares quedaron fuera del empleo registrado
El Sindicato de Amas de Casa advirtió que creció con fuerza la informalidad en el sector doméstico y cuestionó el avance del monotributo como mecanismo de registración.
La informalidad laboral volvió a encender las alarmas en el sector de casas particulares. Andrea Cruz, titular del Sindicato de Amas de Casa, aseguró que durante los últimos años se produjo un fuerte retroceso en la registración laboral de las trabajadoras y sostuvo que, de cada cinco compañeras que anteriormente estaban en blanco, cuatro actualmente quedaron fuera del régimen formal.
“De cada cinco compañeras que estaban en blanco, hoy cuatro han pasado a estar en negro”, señaló Cruz durante una entrevista con Radio La Torre, al describir un escenario que calificó como “muy preocupante” para el sostenimiento del empleo registrado.
Según explicó, la situación también alcanza a quienes dejaron de estar registradas como trabajadoras de casas particulares y pasaron a facturar como monotributistas. Para la dirigente sindical, esta modalidad no representa una verdadera solución de registración laboral.
“Ahora han pasado a trabajar en negro, o pasaron a ser monotributistas”, sostuvo Cruz, quien consideró que en esos casos se produce un “blanqueamiento encubierto”. Advirtió además que esta situación puede perjudicar a las trabajadoras a futuro, particularmente al momento de acreditar aportes y acceder a una jubilación.
La situación en La Rioja
Cruz sostuvo que en La Rioja el escenario podría ser todavía más complejo debido a la diferencia entre los salarios que deben afrontar los empleadores y los ingresos de las trabajadoras.
Explicó que las paritarias de casas particulares se establecen tomando como referencia el salario mínimo nacional y señaló que, en el caso riojano, esos valores resultan difíciles de sostener para muchas familias que necesitan contratar personal doméstico de manera registrada. “Las paritarias que se terminan cerrando son mucho más altas de lo que para La Rioja puede sostener un trabajo en blanco”, planteó la titular del sindicato.
La dirigente también remarcó que la pérdida de registración se refleja en el padrón que maneja la organización. Según indicó, actualmente cuentan con unas 2.000 afiliadas, cuando anteriormente habían llegado a tener cerca de 3.000.
De acuerdo con sus propios registros, la organización perdió aproximadamente un 20% de su padrón durante los últimos años.
Nuevos aumentos hasta diciembre
Cruz informó además que la última negociación paritaria cerró la semana pasada y estableció incrementos para los cinco meses restantes del año.
Según detalló, los aumentos previstos son del 1,9% en agosto, 1,8% en septiembre, 1,7% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,6% en diciembre.
La representante sindical explicó que dentro de las distintas categorías se encuentran las tareas generales, el cuidado de niños y el cuidado de adultos mayores, cada una con valores diferenciados.
En el caso de las tareas generales, que incluyen actividades como limpieza, cocina y lavado, Cruz mencionó los valores salariales correspondientes a los meses de agosto, septiembre y octubre. La transcripción de la entrevista presenta algunas cifras confusas, por lo que esos montos no se reproducen aquí como datos exactos para evitar atribuirle al sindicato valores que no quedaron claramente expresados.
Bonos para trabajadoras registradas
Uno de los puntos destacados por Cruz fue la incorporación de tres bonos destinados a las trabajadoras que se encuentran registradas, determinados de acuerdo con la cantidad de horas trabajadas.
Según explicó, las empleadas que trabajan 16 horas o más reciben un bono de 20.000 pesos; quienes cumplen entre 12 y 16 horas, uno de 11.500 pesos; mientras que aquellas que trabajan menos de 12 horas reciben 8.000 pesos.
La dirigente aclaró que estos montos se suman al salario y que el beneficio está destinado a quienes se encuentran formalmente registradas.
En cambio, señaló que las trabajadoras que se encuentran en negro o bajo la modalidad de monotributo no tienen garantizado el cobro de esos bonos, quedando su pago sujeto a la decisión del empleador.
Una informalidad que preocupa especialmente en el interior
Cruz sostuvo que la informalidad continúa siendo una realidad visible en la provincia, especialmente en el interior.
Según explicó, todavía existen empleadores que incorporan trabajadoras para tareas domésticas sin registrarlas y acuerdan informalmente un monto de pago.
La dirigente advirtió que esta situación puede extenderse durante muchos años y terminar generando conflictos judiciales de gran magnitud. “Están 14, 15 años trabajándoles y después terminan con los juicios laborales que son grandísimos”, señaló.
Para Cruz, uno de los principales problemas es la falta de conciencia sobre las consecuencias que puede tener mantener durante años una relación laboral sin registrar.
Menos contratación para cuidado de niños
La titular del Sindicato de Amas de Casa también observó cambios en la demanda de trabajadoras para el cuidado de niños.
Explicó que muchas familias que anteriormente contrataban niñeras ahora optan por enviar a los chicos a guarderías, una alternativa que, según su análisis, permite cubrir una mayor cantidad de horas y puede resultar económicamente más conveniente.
En ese contexto, sostuvo que también se redujo la contratación de trabajadoras dedicadas exclusivamente al cuidado infantil.
Cruz cerró el análisis planteando su preocupación por el retroceso del empleo registrado y expresó su deseo de que la situación pueda encontrar una solución que permita mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras de casas particulares.

