Locales Escuchar artículo

Chilcal volvió a producir tras 21 días: FONIVA advierte que la crisis del sector ya dejó casi 800 empleos menos

La fábrica retomó su actividad tras conseguir una ampliación de una licitación para confeccionar uniformes policiales.

La fábrica Chilcal volvió a producir luego de permanecer 21 días paralizada, en un escenario que vuelve a poner en evidencia la delicada situación que atraviesa la industria textil en La Rioja.

El secretario general de FONIVA, Gustavo Castro, explicó que la empresa, con casi 40 años de trayectoria en la provincia y anteriormente conocida como El Poderoso Riojano, atravesó por primera vez un período de estas características debido a la falta de productividad, pedidos y ventas.

Según detalló el dirigente sindical, ante la ausencia de trabajo se acordó con los empleados adelantar el período de vacaciones, evitando que la empresa tuviera que afrontar la compra de materia prima para producir prendas que luego no tendrían mercado. De esa manera, los recursos disponibles pudieron destinarse al pago de los salarios y al sostenimiento de los puestos laborales.

El panorama tuvo un cambio, aunque transitorio. Castro señaló que Chilcal consiguió una ampliación de una licitación para la confección de ropa destinada a la Policía de Santa Fe, un contrato considerablemente menor al que había permitido mantener actividad durante aproximadamente ocho meses. “Va a permitir, por lo menos, un respiro de dos meses”, explicó el dirigente de FONIVA, quien remarcó que luego habrá que analizar nuevamente la situación mes a mes.

Una fábrica con 250 trabajadores

Castro destacó la importancia de Chilcal dentro de la estructura industrial riojana. La planta ubicada en la Capital cuenta con 120 operarios, mientras que considerando el conjunto de sus establecimientos, tanto en el parque industrial como en el interior provincial, alcanza aproximadamente 250 trabajadores.

El dirigente sindical apeló además a la responsabilidad empresarial para preservar cada puesto de trabajo y señaló que la firma ya realizó una reducción de personal de alrededor de 21 trabajadores en el conjunto de su estructura.

Para Castro, el problema excede a una empresa puntual y está relacionado con un escenario general de fuerte deterioro de la actividad industrial.

El consumo interno está totalmente caído

El titular de FONIVA fue contundente al describir la situación del sector: “Mal, mal, mal, mal”, respondió al ser consultado sobre el estado de la industria textil.

Castro sostuvo que la actividad depende fundamentalmente del consumo interno y afirmó que éste permanece “totalmente caído” desde hace más de dos años.

En ese contexto, explicó que la caída de la construcción y de la obra pública impactó directamente sobre las empresas que fabricaban ropa de trabajo. Al mismo tiempo, la producción de jeans también enfrenta dificultades para competir con productos importados que llegan al mercado a precios que, según el dirigente, resultan imposibles de igualar para la industria nacional.

Como ejemplo, Castro mencionó que encontró jeans comercializados a 15.000 pesos, un valor que, a su criterio, puede resultar insuficiente incluso para cubrir el costo de la tela necesaria para fabricar una prenda de similares características en el país.

Ocho fábricas dejaron el Parque Industrial

La crisis, según el dirigente sindical, ya provocó una fuerte reducción del entramado textil riojano.

Castro aseguró que ocho fábricas de confección dejaron el Parque Industrial, entre empresas que producían ropa deportiva, prendas de moda, indumentaria infantil, camperas y chalecos para la Policía.

El dirigente también recordó el caso de empresas que históricamente formaron parte de la actividad textil provincial y sostuvo que la pérdida de establecimientos terminó impactando directamente sobre el empleo.

En ese sentido, afirmó que durante los últimos dos años se perdieron casi 800 puestos de trabajo en el sector en La Rioja y que la recuperación posterior fue prácticamente inexistente.

“Si vos me decís cuántos puestos de esas personas han recuperado, te puedo decir que es del 0,01%”, sostuvo Castro al dimensionar la escasa capacidad de recuperación laboral.

Importaciones y una competencia que FONIVA considera desigual

Otro de los puntos centrales de su análisis fue el avance de las importaciones.

Castro aclaró que el reclamo no apunta a impedir que ingresen productos del exterior, sino a establecer condiciones que permitan una competencia equitativa entre la producción nacional y los productos importados.

Explicó que una empresa argentina debe afrontar una estructura de costos que incluye impuestos, aportes previsionales, obra social, ART, salarios y otras obligaciones vinculadas al empleo registrado.

Frente a eso, cuestionó que determinados productos importados puedan llegar al mercado con una estructura de costos que, según su planteo, coloca a las fábricas nacionales en una situación de desventaja.

El dirigente advirtió que, si esta tendencia continúa, existe el riesgo de que empresas que actualmente producen en el país opten por convertirse en importadoras, porque de esa manera podrían comercializar productos evitando parte de los costos asociados a la fabricación local.

El impacto también alcanza a talleres y cooperativas

Castro también se refirió a los pequeños talleres y cooperativas que históricamente recibían trabajos de las fábricas textiles.

Explicó que esos emprendimientos podían intervenir cuando una empresa obtenía una licitación que excedía temporalmente su capacidad productiva. En esos casos, parte de la confección podía ser derivada a cooperativas o talleres que debían encontrarse registrados y facturar por el trabajo realizado.

Sin embargo, aseguró que actualmente la falta de actividad de las propias fábricas también terminó afectando a esos emprendimientos.

El dirigente señaló que muchos trabajadores que quedaron fuera del circuito industrial comenzaron a elaborar distintos productos para subsistir, pero sin contar con un mercado suficiente que permita sostener una actividad productiva estable.

Reclamo por políticas para sostener el empleo industrial

Para Castro, el escenario actual requiere medidas que permitan contener al sector y sostener las fuentes laborales.

El secretario general de FONIVA cuestionó que, a su entender, no existe actualmente una política nacional suficiente para sostener la industria y el empleo textil.

También manifestó que el sector no mantuvo conversaciones con integrantes del Gobierno nacional para analizar alternativas frente a la crisis y aseguró que desde el gremio existe disposición al diálogo.

Comentarios
Volver arriba