
Paro universitario: docentes profundizan el reclamo y preparan una marcha federal
Daniel Morales, titular de Sidiunlar, confirmó alto acatamiento al paro docente y apuntó contra el Gobierno nacional por no cumplir la ley de financiamiento universitario.
El conflicto universitario suma tensión en todo el país y en La Rioja no es la excepción. El secretario general del Sindicato de Docentes e Investigadores de la UNLaR (Sidiunlar), Daniel Morales, confirmó la continuidad de las medidas de fuerza ante la falta de respuestas del Gobierno nacional.
Según explicó, el plan de lucha fue definido a mediados de marzo e incluye paros escalonados con el objetivo de presionar por la implementación de la ley de financiamiento universitario. “Seguimos esperando que se cumpla la ley”, afirmó.
Morales remarcó que la situación se agrava a pesar de los fallos judiciales que instan al Ejecutivo a garantizar los fondos. En ese sentido, calificó como “histórico” el reciente pronunciamiento de la Justicia que vuelve a exigir el cumplimiento de la normativa.
En cuanto al impacto de las medidas, aseguró que el acatamiento ronda el 90%, con múltiples expresiones de protesta como clases públicas en distintos puntos del país. “Los docentes están comprometidos con el reclamo”, sostuvo.
El dirigente también puso el foco en la situación económica del sector. Advirtió que muchos trabajadores universitarios tienen dificultades para llegar a fin de mes, lo que evidencia el deterioro salarial.
“La universidad pública se sostiene por el esfuerzo de docentes y no docentes”, expresó, al destacar el rol de la comunidad educativa para garantizar el funcionamiento del sistema.
En este contexto, adelantó que se organiza una nueva marcha nacional para el 23 de abril, en coincidencia con el aniversario de la masiva movilización universitaria que convocó a más de un millón de personas en todo el país.
“Si hay algo que puede sensibilizar es que la gente salga a la calle”, afirmó Morales, quien insistió en la necesidad de defender la universidad pública como pilar del futuro social.
Finalmente, sostuvo que el conflicto responde a una decisión política. “Lo que se pide es ínfimo en términos del PBI, pero no hay voluntad de resolverlo”, cuestionó.
El escenario sigue abierto y el sistema universitario permanece en alerta, a la espera de definiciones que permitan destrabar el conflicto.

