
Vinchina: El presbítero Emmanuel Varas celebró misa en uno de los puntos más altos de La Rioja
El Padre ofició una misa a 5.500 metros de altura en el Corona del Inca, en medio de temperaturas bajo cero y un imponente paisaje de alta montaña.
En diálogo con Radio La Torre, el presbítero Emmanuel Varas relató la experiencia que lo llevó a celebrar la Eucaristía a 5.500 metros sobre el nivel del mar en el imponente Corona del Inca, en el departamento Vinchina.
El hecho no solo conmovió a la comunidad católica, sino que además podría marcar un récord mundial por tratarse de una de las misas celebradas a mayor altura. Según explicó el sacerdote, días atrás tomó conocimiento de que un presbítero francés ofició una misa en el campamento base del Monte Everest a 5.300 metros. La ceremonia en suelo riojano, al haberse realizado 200 metros más arriba, superaría esa marca.
Varas describió al Corona del Inca como un sitio emblemático para quienes aman la travesía en altura. Lo definió, parafraseando la Biblia, como “el vértice del cielo”, un lugar de intimidad con la trascendencia. Recordó que, para la cultura andina, las montañas son espacios sagrados de peregrinación y que, en la tradición cristiana, la montaña simboliza el encuentro con Dios.
La expedición tuvo también un fuerte componente personal: desde niño escuchó a su padre —policía retirado— relatar sus viajes a la zona. Esta vez, pudo concretar el sueño junto a su familia: sus padres y su hermana lo acompañaron en la travesía. Allí, propuso a los organizadores celebrar misa en la cima y recibió una respuesta inmediata y entusiasta.
Oficiar una misa a esa altura no es un acto improvisado. A partir de los 4.000 metros, explicó, la falta de oxígeno se hace sentir. La expedición alcanzó los 5.400 metros en un contexto de temperaturas bajo cero —entre tres y cuatro grados negativos, aun en verano— y con viento constante.
Varas detalló que practica crossfit y entrenamiento funcional, lo que le permitió contar con una base física adecuada. Además, todos los participantes debieron someterse a controles médicos previos para garantizar que estaban en condiciones de afrontar la altura.
La misa duró entre 20 y 25 minutos. Incluyó la proclamación de la Palabra, una breve reflexión —basada en el Evangelio de Lucas y centrada en la misericordia— y la liturgia eucarística. “No es una misa común como en un templo”, aclaró, debido a las condiciones climáticas extremas.
“Es impresionante no emocionarse”, confesó. La contemplación de los glaciares y las reservas de agua cordilleranas, con hielos milenarios inventariados por el Senado, lo impactó profundamente. “Es tocar el cielo”, expresó.
La ceremonia reunió a 26 personas. Uno de los expedicionarios le confió que en ese lugar se sentía más cerca de un ser querido fallecido. Para el sacerdote, el cráter quedó “consagrado como un gran altar natural”, al que podrán llegar quienes busquen una experiencia de fe en la altura.
Más allá del récord, el sacerdote puso el acento en la identidad provincial y en la necesidad de promover el turismo de montaña en La Rioja. Consideró que la travesía es accesible y destacó el trabajo de la empresa organizadora Saurus Expedición, agradeciendo el cuidado y la preparación brindados a los 26 participantes.
“Tenemos muchos lugares maravillosos y La Rioja es bella por donde se la mire”, afirmó, convencido de que este tipo de experiencias pueden fortalecer el sentido de pertenencia y el desarrollo local.
La entrevista concluyó con una bendición en el marco de la Cuaresma, invitando a la conversión del corazón, la oración, el ayuno y la caridad.

