
Ramón Peña: “La reforma laboral es una ley perversa”
Así la calificó el dirigente de UOCRA y CGT La Rioja. Advirtió que el plan de lucha continuará en las calles y en la Justicia.
En diálogo con Radio La Torre, Ramón Peña, secretario administrativo de UOCRA y secretario del Interior de la CGT La Rioja, aseguró que el paro general convocado por la central obrera fue “exitoso” y adelantó que el movimiento sindical profundizará las medidas tras la aprobación de la reforma laboral en la Cámara Baja.
Peña sostuvo que, pese a la contundencia de las movilizaciones en distintos puntos del país, “poco le importó a la clase política”, que avanzó con la norma. En ese marco, calificó la reforma como “una aberración laboral, jurídica e institucional”, y consideró una “burla” que se haya aprobado en el Día Internacional de la Justicia Social.
El dirigente gremial manifestó su preocupación no solo por el contenido técnico de la norma, sino por lo que definió como su “espíritu”. Según explicó, uno de los artículos debatidos establece que determinadas conductas del empleador no serían consideradas “actitud maliciosa”, lo que —a su entender— deja en una situación de extrema vulnerabilidad a los trabajadores.
“Si el empleador te echa, no te paga o te insulta, ¿no hay maldad detrás de eso? La ley en sí misma ya es un insulto y un maltrato”, cuestionó.
Además, remarcó que muchos sectores no pudieron conocer en profundidad el texto antes de su aprobación y advirtió que ahora el sindicalismo deberá analizar el alcance real de cada artículo para evaluar los pasos a seguir.
Peña adelantó que la CGT continuará con el plan de lucha, tanto en el terreno de la movilización como en el judicial. Si bien reconoció que aún se están definiendo las estrategias a nivel nacional, confirmó que la conducción sindical analiza nuevas medidas frente al tratamiento pendiente en el Senado. “Vamos a seguir protestando y judicializando todo lo que tengamos que hacer”, afirmó.
Uno de los pasajes más contundentes de la entrevista fue cuando apuntó contra mandatarios provinciales que, según su visión, facilitaron la aprobación de la ley. Mencionó a Gustavo Sáenz, Raúl Jalil y Claudio Vidal, y habló de “venta de dignidad”.
En contraposición, destacó la postura del gobernador riojano Ricardo Quintela y del bonaerense Axel Kicillof, a quienes reconoció por “alzar la bandera de la justicia social” para intentar frenar la iniciativa.
“A esta gente hay que darle el lugar que corresponde dentro de la actividad política: traición al pueblo y a los trabajadores”, sentenció.
Peña también planteó una autocrítica hacia el movimiento obrero, al señalar que durante años se naturalizó un alto nivel de informalidad laboral. “¿Cómo se le puede decir a alguien que defienda derechos que nunca tuvo?”, reflexionó.
Sin embargo, consideró que la reforma implica un retroceso histórico: “Desde un plumazo borraron una historia de lucha y sacrificio. Estamos volviendo a principios del 1900”.
Finalmente, lanzó una advertencia sobre el rumbo del Gobierno nacional, al que acusó de “venir por todo”, y anticipó que, cuando el impacto de la ley se sienta en la vida cotidiana, “muchos que hoy apoyan el modelo se van a dar cuenta”.
También alertó sobre futuras reformas, incluida una eventual reforma educativa, y llamó a la dirigencia sindical a unificarse para enfrentar lo que considera una avanzada sobre derechos laborales.

