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Temporal: El municipio capitalino explicó cómo respondió la ciudad y qué zonas fueron las más afectadas

La Rioja soportó entre 80 y 120 mm de lluvia.

El secretario de Obras Públicas de Capital, Arq. Gonzalo Bustos, aseguró que la ciudad respondió “mucho mejor que el año pasado” al fuerte temporal que cayó el sábado y dejó precipitaciones de entre 80 y 120 milímetros según la zona. Destacó que el municipio llevaba dos meses de trabajos preventivos en desagües, calles y transitabilidad ante la llegada de la temporada de lluvias.

Bustos explicó que la planificación municipal se centró en tres frentes críticos: desagües, transitabilidad en calles de tierra y bacheo en sectores donde los pozos generan riesgo para vehículos. “La idea fue trabajar más en prevención que en reacción, y los resultados fueron mejores: cayó mucha agua, pero se disipó bien”, remarcó.

Uno de los sectores más afectados fue el eje Ruta 38 – San Nicolás de Bari, definido como “la prioridad 1-1” por su nivel de riesgo durante las lluvias intensas. Allí, adelantó, será necesaria una obra de drenaje que podría ser la única ejecutable en el corto plazo por su importancia estratégica.

En el microcentro, donde el municipio ejecuta una obra pluvial de gran magnitud, los drenajes “funcionaron muy bien”, aunque Bustos recordó que el mantenimiento y la conducta ciudadana son determinantes. Puso como ejemplo el caso del Puquial y Ramírez de Asco, donde dos desagües estaban tapados “totalmente por basura”, lo que obligó al municipio a intervenir apenas terminó la tormenta.

El funcionario adelantó que en los próximos días se emitirá un comunicado de sanciones para obras, escombros, vehículos abandonados y áridos que obstruyan cunetas y bocas de tormenta: “En diciembre no puede haber áridos en calle ni veredas. Son comportamientos que debemos corregir para que la ciudad funcione”.

También informó que el equipo municipal ya trabaja en protocolos para episodios de vientos fuertes, dado que esta tormenta no presentó ráfagas que afectaran árboles o techos, pero la temporada recién comienza.

Sobre las obras urgentes pendientes, Bustos mencionó la necesidad de intervenciones en Ruta 38 – San Nicolás de Bari, el final de Tajamar y los cruces del río de la Rodadera, especialmente hacia la zona noroeste, que tuvo un fuerte crecimiento poblacional.

Consultado por los recursos presupuestarios para 2026, fue contundente: “Cada vez peor. La prioridad es sostener salarios y luego ver hasta dónde podemos responder con obras”. Sin embargo, aseguró que la gestión no se detendrá: “No existe para nosotros decir ‘no hay plata, no hacemos’. Si fuera así, tendría que dejarle mi cargo a alguien más”.

Finalmente, remarcó que toda la operatividad se sostiene con trabajadores y trabajadoras municipales, sin tercerizaciones. “El desafío es demostrar que el Estado puede ser eficiente y resolver problemas con sus propios equipos. La ciudad está mejor y lo estamos logrando”, concluyó.

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