
Plaga forestal en Capital: el Municipio activa fumigaciones y pide no podar los árboles afectados
La secretaria de Ambiente municipal, Tania Rogel, confirmó que la “Palpita flegia” afecta a las Thevetia peruviana y anunció fumigaciones focalizadas. Advirtió que la poda está prohibida.
La secretaria de Ambiente del Municipio de la Capital, Tania Rogel, confirmó en diálogo con Radio La Torre que la presencia de una plaga forestal se ha expandido en distintos barrios y que el Ejecutivo municipal ya activó un esquema de fumigación para contener su avance.
Se trata de la llamada “Palpita flegia”, una polilla cuya fase larvaria —los “gusanitos” visibles en estos días— genera daños en especies específicas del arbolado urbano. Según explicó Rogel, la plaga afecta exclusivamente a la Thevetia peruviana, el árbol de flor amarilla en forma de campana, muy utilizado en la ciudad por su adaptación a espacios reducidos y por no generar inconvenientes en la infraestructura.
Cambio climático y condiciones atípicas
Rogel vinculó la proliferación de esta plaga a las condiciones climáticas registradas durante el verano: temperaturas más bajas de lo habitual —sin superar los 37 grados en diciembre, enero y febrero— y niveles de humedad superiores al 70%, llegando actualmente al 76%. “Estos cambios en las precipitaciones, con mayor humedad y menor temperatura, generan alteraciones en el ecosistema. Estamos viendo más champi/Juanita (Calosoma argentinense), langostas y grillos. Son reacomodamientos propios del cambio climático”, explicó.
La funcionaria fue contundente: “El cambio climático es direccional, no va a retroceder. Tenemos que adaptarnos y tomar medidas para mitigar los efectos”.
Fumigación: medida excepcional
La secretaria aclaró que la fumigación no es una práctica recomendada de manera general, y que el Municipio solo recurre a ella en casos excepcionales, cuando se ve afectado un bien social —como el arbolado urbano— o la salud pública, como ocurre ante brotes de dengue.
En este caso, la expansión territorial de la plaga obligó a intensificar la intervención. Mientras que en 2024 el ataque fue puntual y localizado en el centro, este verano se dispersó en toda la ciudad. “Cuando necesitamos controlar rápidamente la población recurrimos a químicos. Pero siempre priorizamos alternativas más amigables con el ambiente”, remarcó. También advirtió que el uso indiscriminado de insecticidas puede generar el efecto contrario: fortalecer las poblaciones resistentes.
Poda prohibida: podría debilitar más el árbol
Uno de los puntos centrales del mensaje fue la advertencia a los vecinos: no está recomendada la poda. Rogel recordó que la Ordenanza 5350/2016 prohíbe la poda del arbolado urbano y explicó que, en este contexto, hacerlo podría agravar la situación. “La plaga se alimenta de las hojas. Al perderlas, la planta no puede fotosintetizar y se debilita. Si además la podamos, la hacemos más propensa a morir”, sostuvo.
Incluso alertó contra prácticas que calificó como “mutilaciones”, es decir, el corte masivo de ramas, que debilitan severamente la estructura del árbol.
Cómo solicitar fumigación
Los trabajos comenzaron hace aproximadamente 20 días en el micro y macrocentro. Además, el Municipio habilitó un formulario digital para que los vecinos puedan geolocalizar ejemplares afectados y solicitar asistencia. En caso de consultas vinculadas a sanidad ambiental o fumigaciones domiciliarias, la funcionaria indicó que deben dirigirse al COM del barrio Matadero, donde funciona el área correspondiente.
Recomendaciones para el hogar
Frente a la presencia de insectos como langostas o grillos, Rogel sugirió optar por métodos naturales como vinagre o lavanda, en lugar de productos químicos como la creolina, que pueden generar efectos nocivos en niños, adultos mayores y animales de compañía. “Tenemos que coexistir con estos cambios, tomando recaudos y actuando de la mejor manera posible para mitigar impactos”, concluyó.

