
Las ventas en las panaderías cayeron un 20% y advierten por el aumento de los costos
Oscar Carrizo, titular de la Cámara de Industriales Panaderos, alertó por la caída del consumo y el aumento de los insumos. Para el verano, la baja de la producción podría llegar al 45%.
El sector panadero de La Rioja atraviesa un escenario complejo por el incremento sostenido de los costos de producción y la caída del consumo. Oscar Carrizo, presidente de la Cámara de Industriales Panaderos de la provincia, advirtió que las ventas registran una disminución promedio del 20% interanual y que la llegada de las altas temperaturas podría profundizar las dificultades durante los próximos meses.
En diálogo con Radio La Torre, el representante del sector explicó que la última sugerencia de incremento de precios se realizó hace más de cinco meses. Sin embargo, señaló que los industriales tienen dificultades para trasladar las subas de los costos al precio final, debido a la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores.
“Las materias primas siguen subiendo todas, los servicios siguen subiendo, la presión tributaria es asfixiante”, sostuvo Carrizo, quien también mencionó el aumento del combustible, fundamental para distribuir los productos.
Frente a este panorama, aseguró que el sector intenta sostener los precios y mantener la calidad, aunque reconoció que la situación económica limita cada vez más las posibilidades de absorber nuevos incrementos.
Uno de los factores que genera mayor preocupación es la estacionalidad del consumo. Carrizo explicó que las ventas suelen mantenerse durante los períodos de bajas temperaturas, cuando aumenta la demanda de productos panificados, pero disminuyen con la llegada del calor.
Según precisó, durante diciembre y enero la producción puede registrar caídas de entre el 40% y el 45% en promedio, un escenario que obliga a las panaderías a prepararse para meses de menor actividad.
El dirigente también descartó que la caída afecte únicamente a las panaderías tradicionales. Según indicó, las ventas de tortillas, pan casero y otros productos elaborados con grasa también disminuyen cuando suben las temperaturas.
“Y las ventas que usted manifiesta de pan casero, de tortilla, han bajado. No vaya a creer que tampoco el ciudadano va a buscar activamente eso. No, no, baja todo”, afirmó.
A la caída del consumo se suma la dificultad para renovar los equipos necesarios para producir. Carrizo explicó que las maquinarias tienen costos elevados, en su mayoría expresados en dólares, mientras que las tasas de interés de los créditos dificultan el acceso a financiamiento conveniente.
Como referencia, detalló que un horno rotativo cuesta alrededor de 13.000 dólares, una amasadora cerca de 8.000 dólares y un equipo trinchador entre 8.000 y 9.000 dólares.
Además, señaló que el mantenimiento de los equipos debe realizarse periódicamente para prolongar su vida útil, ya que reemplazarlos representa una inversión difícil de afrontar para muchos industriales.
La compra de materias primas también exige un importante capital de trabajo. Carrizo indicó que un equipo de harina de aproximadamente 30 toneladas cuesta alrededor de 22 millones de pesos si se adquiere directamente del molino. Esa modalidad permite ahorrar unos 2,5 millones de pesos, pero no todos los establecimientos tienen capacidad financiera para comprar grandes cantidades.
“Somos pocos los industriales que podemos comprar así por cantidad, por equipo, para ahorrarnos unos pesos”, explicó.
Pese a la caída de las ventas, Carrizo destacó que el pan continúa siendo uno de los alimentos más económicos y un recurso fundamental para muchas familias en un contexto de dificultades económicas.
“Es el último refugio, el pan es el último refugio de la ciudadanía”, expresó al describir la importancia de este producto para los hogares que deben ajustar sus gastos cotidianos.
En ese sentido, advirtió sobre las consecuencias de que disminuya el consumo de un alimento básico. Según ejemplificó, diez piezas de pan pueden encontrarse desde los 1.800 pesos, aunque el precio varía según el establecimiento y el producto.
“Si usted le digo que se dejó de vender un 20% y el producto es lo más barato en alimentos que hay, el pan, caramba, estamos en problemas si no podemos comprar ese alimento”, manifestó.

