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Feng Shui: cómo transformar los espacios del hogar para encontrar armonía y bienestar

La arquitecta e interiorista Valeria Núñez explicó cómo utiliza el Feng Shui para diseñar hogares en armonía, teniendo en cuenta las características de cada espacio y de quienes lo habitan.

La arquitectura y el diseño de interiores pueden ir mucho más allá de la estética. Así lo planteó la arquitecta e interiorista Valeria Núñez, quien explicó en Radio La Torre cómo utiliza el Feng Shui como una herramienta para analizar los espacios y buscar mayor armonía y bienestar para quienes los habitan.

Núñez contó que es arquitecta desde hace 20 años y que, hace cuatro, realizó una especialización de máster en Feng Shui en una escuela de España. Desde entonces incorporó esta disciplina a su manera de abordar los proyectos de arquitectura y diseño.

Según explicó, su interés surgió a partir de una pregunta vinculada directamente con su profesión: por qué todos los espacios deberían responder a las mismas tendencias si cada persona tiene necesidades y sensaciones diferentes. “El Feng Shui estudia el espacio, diagnostica y te da la herramienta y te da la medicación que necesita el espacio”, explicó la arquitecta al describir su enfoque.

No se trata solamente de decorar

Para Núñez, uno de los principales errores consiste en asociar el Feng Shui únicamente con espejos, agua, iluminación o determinados objetos decorativos.

La especialista remarcó que el análisis también contempla a las personas que viven en el lugar. Para ello, explicó que existen diferentes escuelas y métodos que incorporan información vinculada con la fecha de nacimiento, los elementos y las características particulares de cada individuo.

Los cinco elementos que utiliza el Feng Shui son fuego, agua, metal, tierra y madera, y cada uno tiene determinadas características, colores y formas que pueden incorporarse al diseño de los ambientes.

La arquitecta sostuvo que el objetivo no es imponer una decoración determinada, sino encontrar un equilibrio entre lo que necesita el espacio y aquello con lo que la persona se siente cómoda. “La palabra justa es decir en armonía”, señaló Núñez al explicar cómo debería sentirse una persona dentro de un ambiente diseñado bajo estos criterios.

El equilibrio como punto central

Uno de los conceptos centrales que destacó fue el Yin-Yang, entendido como el equilibrio que necesita un espacio: ni demasiado de un elemento ni demasiado poco.

En ese sentido, cuestionó algunas ideas extendidas sobre el Feng Shui y aclaró que no necesariamente un ambiente debe tener mucha luz, agua o espejos. Según explicó, determinadas energías pueden requerir silencio, tranquilidad u oscuridad.

Para realizar un estudio profundo, Núñez explicó que se parte del plano de la vivienda y se determina su centro geométrico y energético. También se consideran datos como el año de construcción, la orientación de la casa y lo que denomina el “frente energético”.

A partir de esa información se analizan diferentes áreas del hogar y las energías que pueden estar presentes en cada una.

Cada elemento tiene su propia forma de incorporarse

La especialista explicó que la madera puede representarse mediante plantas, el color verde o elementos de madera, mientras que el fuego puede aparecer a través de colores vibrantes, determinadas formas, imágenes o incluso algunos recursos textiles.

Sin embargo, advirtió que el fuego debe trabajarse con cautela porque, según su explicación, es un elemento de fuerte presencia.

Por eso, aseguró que el trabajo consiste en encontrar maneras de incorporar cada elemento sin que la decoración termine resultando invasiva o incómoda para quienes viven en la casa.

Para Núñez, allí aparece precisamente la importancia de combinar arquitectura, interiorismo y Feng Shui, de manera que el resultado sea funcional y, al mismo tiempo, estéticamente agradable.

Un hogar pensado para quienes lo habitan

La arquitecta también explicó que el Feng Shui puede aplicarse a diferentes aspectos de la vida cotidiana dentro de una vivienda: desde la comunicación entre los integrantes de una familia hasta los espacios destinados al descanso, la sociabilización o la búsqueda de tranquilidad.

En su experiencia, el análisis permite determinar qué sectores pueden resultar más apropiados para determinadas actividades.

Por ejemplo, explicó que una zona de la vivienda puede ser adecuada para reunirse con amigos, mientras que otra puede estar mejor orientada hacia la lectura, la meditación o el descanso.

También señaló que cuando conviven personas con perfiles diferentes, el objetivo no es dividir los espacios, sino buscar un equilibrio. En el caso de una pareja, por ejemplo, explicó que pueden priorizarse distintas áreas de la vivienda para favorecer a cada integrante de acuerdo con sus características.

La casa también puede ser un espacio para trabajar el bienestar

Durante la entrevista, Núñez sostuvo que el Feng Shui aborda distintos ámbitos de la vida y que el análisis puede orientarse hacia situaciones específicas que las personas quieran modificar dentro de su hogar.

Explicó que, cuando realiza un estudio, puede comenzar por el sector que considera más problemático o por aquel en el que la persona necesita producir un cambio.

La especialista también relacionó determinados elementos y áreas con cuestiones vinculadas al bienestar, las relaciones personales y la economía. En este último caso, aclaró que el Feng Shui no se limita a colocar objetos considerados tradicionalmente como símbolos de prosperidad. “El Feng Shui, la economía es movimiento”, afirmó, y explicó que el agua puede utilizarse en determinados espacios de acuerdo con las características del estudio realizado.

“No es solamente poner objetos”

Uno de los puntos que Núñez buscó diferenciar fue la práctica del Feng Shui profundo respecto de los consejos generales que circulan habitualmente.

Por eso, aunque reconoció que existen recomendaciones sencillas vinculadas con la distribución y decoración de los ambientes, insistió en que un estudio completo requiere analizar las características particulares de cada vivienda y de las personas que la habitan.

En ese sentido, recomendó que quienes tengan interés en aplicar Feng Shui en sus hogares puedan acceder a un estudio más profundo y personalizado.

La arquitecta aseguró que trabaja con esta disciplina con convicción y pasión y que, desde su experiencia, los cambios en los espacios pueden generar modificaciones en la manera en que las personas viven y perciben su hogar.

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