
El fiscal González Aguirre aclaró el operativo en el Colegio de Farmacéuticos
El fiscal explicó el procedimiento por flagrancia en un caso de violencia de género, detalló la intervención policial y negó haber ordenado detenciones con nombres propios.
El fiscal Luis González Aguirre brindó su versión sobre los hechos ocurridos el pasado 16 de abril en el Colegio de Farmacéuticos, donde se registraron incidentes en medio de un procedimiento vinculado a un caso de violencia de género. En ese marco, aclaró que la actuación del Ministerio Público Fiscal se ajustó estrictamente a derecho y negó que se hayan impartido órdenes de detención dirigidas a personas específicas.
Según explicó, todo se originó a partir de una denuncia previa realizada por una mujer, que derivó en una medida de protección dictada por la Justicia en el marco de la Ley 26.485. Dicha medida establecía el cese de actos de perturbación e intimidación por parte del denunciado, aunque no incluía una restricción de acercamiento.
El fiscal detalló que, durante una asamblea que se desarrollaba en el lugar, el hombre denunciado se ubicó a pocos metros de la víctima y comenzó a realizar gestos y conductas que, según el informe policial y el testimonio de la mujer, constituían un hostigamiento. Ante esta situación, se dio intervención a la policía, que a su vez consultó con la fiscalía.
“En los casos de flagrancia, la fiscalía conduce el procedimiento. Se actúa cuando el hecho está ocurriendo o acaba de ocurrir”, explicó González Aguirre, quien remarcó que su decisión se basó en la descripción de los hechos informados y en la manifestación de la víctima.
En ese sentido, subrayó que no consulta nombres ni identidades al momento de definir medidas, ya que el Ministerio Público Fiscal debe actuar con objetividad. “Lo que interesa es la conducta: si hay una orden judicial vigente y si se está incumpliendo”, sostuvo.
Asimismo, remarcó que en situaciones de violencia de género la palabra de la víctima tiene un valor central al momento de evaluar la intervención inmediata, sin perjuicio de que luego el proceso judicial determine responsabilidades.
El fiscal también hizo hincapié en que este tipo de procedimientos son habituales y que diariamente se registran detenciones en flagrancia por hechos similares, aunque en este caso puntual la repercusión mediática se amplificó por la notoriedad de algunas de las personas involucradas.
Finalmente, González Aguirre defendió la actuación del organismo y señaló que el accionar fue “rápido, eficaz y ajustado a la normativa vigente”, en un contexto donde —según afirmó— se prioriza la protección de las víctimas.

