
De La Rioja a la India: dos educadoras riojanas fueron seleccionadas para un programa internacional y trajeron ideas para transformar las escuelas
Lo que comenzó como una convocatoria internacional terminó convirtiéndose en una experiencia que marcó un antes y un después en sus trayectorias profesionales.
Rosario Ávila, directora del Colegio San Martín, y Belén Toledo, vicerrectora del Colegio Sagrado Corazón de Jesús, fueron seleccionadas para participar del Programa Internacional de Formación en Planificación Institucional para Directivos Educativos desarrollado en India, una experiencia que les permitió intercambiar conocimientos con representantes de distintos países del mundo.
La participación de ambas profesionales fue presentada en la columna "Sin Salir en la Foto", del Núcleo del Conocimiento, que conduce Lourdes Monárdez por Radio La Torre.
Las educadoras se postularon de manera independiente y recién se enteraron que habían sido seleccionadas pocos días antes de viajar.
El desafío no fue menor. Debieron reunir documentación, gestionar trámites internacionales y preparar un viaje que las llevaría hasta Nueva Delhi en cuestión de días.
"Nos enteramos apenas unos días antes de viajar. Fue todo muy rápido y prácticamente nos encontramos en el camino", recordó Rosario Ávila.
Belén Toledo contó que conoció la convocatoria a través de las redes sociales de la Secretaría de Relaciones Exteriores de La Rioja y que siempre había tenido como objetivo acceder a una beca internacional.
"Era un sueño que teníamos. Había que animarse porque implicaba ir a una cultura completamente diferente y muy lejana", señaló.
Dos semanas de formación junto a educadores del mundo
El programa se desarrolló durante dos semanas en un campus universitario de Nueva Delhi, donde las participantes convivieron con directivos y especialistas en educación provenientes de África, Europa y Asia.
Las riojanas fueron las únicas representantes argentinas y, además, las únicas participantes del continente americano.
Durante el encuentro abordaron temas vinculados a planificación institucional, inclusión educativa, accesibilidad, gestión escolar y liderazgo pedagógico.
La experiencia incluyó clases teóricas, talleres prácticos, análisis de casos y trabajos colaborativos con colegas de distintas nacionalidades.
"Lo más enriquecedor fue conocer otras culturas y otros sistemas educativos. Descubrimos que muchas de las problemáticas que tenemos en Argentina también existen en otras partes del mundo", destacó Toledo.
Los desafíos educativos son globales
Uno de los aspectos que más llamó la atención de las participantes fue comprobar que las preocupaciones que atraviesan las escuelas riojanas son similares a las que enfrentan instituciones de otros países.
La convivencia escolar, la autoridad pedagógica, el ausentismo y la permanencia de los estudiantes dentro del sistema educativo aparecieron como temas recurrentes durante las jornadas de intercambio.
Rosario Ávila recordó especialmente una experiencia compartida con un participante de Bielorrusia, quien explicó cómo su país logró reducir significativamente el abandono escolar mediante programas de seguimiento personalizado.
"Nos contaban que hasta que un estudiante no vuelve a la escuela no dejan de intervenir. Hay un seguimiento constante y muy organizado", explicó.
La directora señaló que ese tipo de experiencias permite observar alternativas que podrían adaptarse a las realidades locales.
El orgullo de representar a La Rioja
Además de incorporar herramientas de gestión, ambas profesionales destacaron la posibilidad de mostrar la realidad educativa riojana ante colegas de distintos continentes.
Durante el programa debieron realizar exposiciones sobre el sistema educativo argentino y sobre las características específicas de la provincia.
"La verdad fue muy gratificante poder hablar de La Rioja en ese contexto internacional y compartir cómo trabajamos en nuestras instituciones", expresó Toledo.
Liderar escuelas siendo jóvenes
La entrevista también abordó otro aspecto que distingue a ambas profesionales: su llegada a cargos directivos a edades poco habituales dentro del sistema educativo.
Rosario Ávila, de 31 años, reconoció que asumir la dirección de una institución educativa siendo joven implicó enfrentar resistencias y desafíos vinculados a las percepciones tradicionales sobre el liderazgo escolar.
"La legitimación se construye con trabajo, conocimiento y resultados. Muchas veces las comunidades no están acostumbradas a ver directoras tan jóvenes", afirmó.
La directiva explicó que uno de los principales objetivos de su gestión fue enfrentar problemáticas vinculadas al ausentismo docente, la deserción escolar y la convivencia institucional mediante nuevas estrategias de trabajo y acompañamiento.
Por su parte, Belén Toledo relató una experiencia particular: convertirse en vicerrectora de la misma institución donde estudió desde niña.
"Me encontré trabajando junto a docentes que habían sido mis profesoras. Fue un desafío enorme que se construyó desde el compromiso, la formación permanente y el acompañamiento cotidiano", sostuvo.
Una experiencia que transformó la mirada
Al momento de resumir la experiencia, ambas coincidieron en que el viaje fue mucho más que una instancia académica.
Las dos destacaron que la formación internacional les permitió ampliar perspectivas, generar vínculos profesionales y regresar con nuevas herramientas para aplicar en sus instituciones.
"Volvimos diferentes. Después de una experiencia así uno mira muchas cosas desde otra perspectiva", reflexionó Ávila.
Toledo agregó que el programa también dejó una enseñanza personal.
"Además de una oportunidad de formación, fue una experiencia de vida. Nos enseñó a animarnos a buscar nuevas oportunidades y a enfrentar desafíos que parecían imposibles", concluyó.

