
La oposición y los aliados le dieron un ultimátum a Manuel Adorni en el Senado
La oposición y los aliados al gobierno de Javier Milei le pusieron fecha a la interpelación con posible moción de censura contra Manuel Adorni en el Senado. Será el 2 de julio
Después de una reunión de labor parlamentaria y tras varios días de negociación, La Libertad Avanza consiguió suspender la sesión prevista para mañana y postergar la interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para el 25 de junio.
Presionado por sus principales aliados parlamentarios, el oficialismo no pudo evitar que la oposición incluyera en el temario proyectos para convocar al ministro coordinador e iniciar el proceso de moción de censura. Sin embargo, logró comprar tiempo y que el tema se discuta el próximo jueves en una sesión donde también se debatirá la ley de propiedad privada, el nombramiento de jueces y dos tratados internacionales.
En caso de que la interpelación a Adorni sea aprobada, el funcionario deberá acudir al recinto a dar explicaciones el 2 de julio, el mismo día en que presentará su segundo informe de gestión ante la cámara alta.
“Si ese proyecto de interpelación tiene una mayoría, eso podría llevar o no a una moción de censura”, analizó la jefa de la bancada oficialista, Patricia Bullrich, en diálogo con la prensa a la salida de la labor parlamentaria. Y agregó: “Yo informaré al Poder Ejecutivo de esta circunstancia y veremos qué medidas se toman”.
Consultada por los motivos por los que el Presidente sostiene al funcionario pese a las impugnaciones de sus propios aliados parlamentarios, la senadora porteña replicó que Javier Milei considera que Adorni “no mintió o dio una explicación razonable”. “Nada a cuestionarle al Presidente de la Nación”, cerró.
La presión de los bloques aliados y la amenaza de la destitución sobre Manuel Adorni
Quienes no piensan así son los socios parlamentarios del oficialismo, entre ellos el PRO y la UCR, quienes publicaron duros comunicados para pedir la renuncia del ministro coordinador luego de que este admitiera no haber declarado alrededor de US$500 mil provenientes de ahorros “en negro” e inversiones en criptomonedas.
“La gente le picó el boleto a Adorni. No hay lugar donde uno vaya donde no pidan que dé un paso al costado. Es muy grave lo que ha pasado, mentir en el Congreso cuando dio su informe de gestión, la omisión de delito que manifestó públicamente. Perdió la credibilidad para administrar el Estado”, sentenció este jueves el jefe de la bancada del PRO en la cámara alta, Martín Goerling.
E insistió: “Pedimos que dé un paso al costado o que el Presidente lo retire, pero el Gobierno está empecinado en mantenerlo y por eso se puede dar esta situación excepcional”.
En caso de que el Congreso avance en su moción de censura, sería la primera vez en utilizarse el recurso desde la incorporación de la figura del jefe de Gabinete en la Constitución de 1994. Esta semana, en Casa Rosada descartaban la posibilidad de que el mecanismo tuviera éxito, principalmente por la negativa de los aliados a votar junto al kirchnerismo. Sin embargo, la magnitud del escándalo dividió a los bloques y amenaza con romper esa premisa.
Decididos a frenar la interpelación, el Gobierno encomendó a Patricia Bullrich, Diego Santilli, Martín Menem y su primo Eduardo, y al secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, la tarea de negociar con los aliados y desactivar el peligro. Con la suspensión de la sesión de este jueves, ganaron una semana para continuar las conversaciones.
Mientras tanto, en Casa Rosada insistieron con que Adorni no renunciará y este sábado se mostrará junto al Presidente y el resto del Gabinete en Rosario durante un acto por el Día de la Bandera. Una foto de respaldo para consolidar al funcionario, al menos hasta su informe de gestión previsto para el 2 de julio, misma fecha en la que podría ser interpelado.

