
Crece el riesgo de una guerra total entre Irán e Israel y Argentina se expone al romper su histórica neutralidad
Emanuel Girard advirtió sobre la escalada bélica y las graves consecuencias para nuestro país tras alinear su política exterior con Washington y Tel Aviv.
La reciente escalada del conflicto entre Israel e Irán mantiene en vilo a la comunidad internacional. Misiles lanzados desde Irán impactaron en territorio israelí —uno de ellos, en un hospital— y generaron una reacción sin precedentes del gobierno de Benjamin Netanyahu, que ya anticipa represalias. En diálogo con Radio La Torre, el especialista en relaciones internacionales y Medio Oriente, Emanuel Girard, brindó un panorama alarmante de la situación actual y advirtió sobre el grave error geopolítico que estaría cometiendo Argentina al tomar partido en este conflicto.
“La guerra ya no es una amenaza lejana. Esta mañana, en horario argentino, cayó un misil en un hospital israelí. Fue el primer ataque iraní directo. En respuesta, el ministro de Defensa israelí llamó abiertamente a asesinar al líder supremo de Irán”, relató Girard. Y fue más allá: “Estados Unidos ya movilizó otro portaaviones a la región. En las próximas horas, es probable que veamos una intervención militar directa norteamericana”.
Según el especialista, estamos ante un posible conflicto de escala global, con bloques enfrentados: “Detrás de Irán están Rusia y China. Detrás de Israel, Estados Unidos y Europa. Esto podría derivar en una guerra regional con consecuencias incalculables”.
Sin embargo, lo que más preocupa a Girard es la posición que adoptó Argentina en este escenario. El gobierno nacional confirmó el traslado de su embajada a Jerusalén, una decisión alineada con las posturas más radicales del gobierno israelí. “Esto rompe con más de 100 años de política exterior argentina basada en la neutralidad, el pacifismo y el respeto al derecho internacional”, señaló.
Girard fue tajante: “Meterse en este conflicto nos vuelve un blanco. Ya lo vivimos en los '90 con los atentados a la AMIA y la embajada de Israel. Esto no es una opinión ideológica, es un dato histórico”.
La gravedad del viraje diplomático también se proyecta en el reclamo argentino por las Islas Malvinas. “Nos deja sin autoridad moral cuando pedimos la descolonización de nuestro territorio. No podés reclamar respeto a tu soberanía mientras legitimás la ocupación de otros territorios en disputa”, sostuvo.
Girard concluyó con una advertencia clave para la vida cotidiana de los argentinos: “Una guerra en Medio Oriente implicaría una suba inmediata del petróleo y eso repercutirá en los precios y la inflación. En este mundo globalizado, lo que pasa allá nos afecta acá y muy rápido”.

