
Alertan por lluvias intensas en verano: “En pocos minutos puede caer mucha cantidad de agua”
Desde la dirección de Protección Ciudadana advierten que entre enero y marzo podrían registrarse lluvias intensas en La Rioja. El Municipio trabaja en zonas críticas y recomienda medidas preventivas.
El fenómeno climático El Niño podría provocar lluvias intensas en la provincia durante enero, febrero y marzo, con precipitaciones capaces de acumular grandes cantidades de agua en pocos minutos. Así lo advirtió Guillermo Barrera, director de Protección Ciudadana, quien explicó que el Municipio capitalino trabaja en tareas preventivas ante posibles tormentas severas.
En diálogo con Radio La Torre, Barrera señaló que los informes meteorológicos indican que el comportamiento de las lluvias durante el verano será diferente al registrado en los últimos meses del año. Mientras que en la Capital predominaron condiciones de sequía, la situación podría cambiar durante el primer trimestre. “Ahí vamos a tener lluvias, algunas intensas y otras en pocos minutos con mucha cantidad de agua que nos va a traer aparejados muchos problemas”, sostuvo el funcionario.
Barrera explicó que, por decisión del intendente Armando Molina, distintas áreas municipales comenzaron a coordinar acciones preventivas hace más de dos meses, junto con organismos provinciales y nacionales.
Entre las tareas mencionó la limpieza y adecuación de los ríos más importantes de la ciudad, con el objetivo de reducir el riesgo de desbordes. También destacó los trabajos realizados en sectores donde se registraban inconvenientes por el escurrimiento del agua y el funcionamiento de los desagües, como el área de San Nicolás de Bari y la Ruta 38, en coordinación con Vialidad.
El funcionario indicó que los equipos trabajan especialmente en la zona este de la Capital, donde el agua que desciende desde el oeste puede generar mayores complicaciones. “Lo que buscamos es que cuando venga este fenómeno, nosotros trabajemos en nuestra responsabilidad, que es prevenir la situación”, explicó.
Barrera recordó que, durante los primeros meses del año, la zona sur de la ciudad registró precipitaciones superiores a los 120 milímetros en una hora, un episodio que provocó numerosos inconvenientes.
En ese sentido, advirtió que ante tormentas severas y grandes volúmenes de agua en períodos muy cortos, ninguna ciudad está completamente preparada para evitar consecuencias. Por eso, remarcó la importancia de reducir los riesgos mediante obras, tareas de mantenimiento y prevención.
El director de Protección Ciudadana también vinculó las actuales condiciones de sequía con el riesgo de incendios forestales. Señaló que durante los últimos días se registraron numerosos focos, quemas y pastizales afectados, especialmente cuando aumentan las temperaturas.
Como ejemplo, mencionó una jornada en la que se atendieron alrededor de diez incendios forestales. Además, explicó que la acumulación de hojas secas y vegetación puede funcionar como combustible y favorecer la propagación del fuego.
Qué recomienda tener preparado en casa
Ante la posibilidad de tormentas estivales, Barrera pidió a los vecinos tomar medidas preventivas dentro de sus viviendas. Entre las recomendaciones, destacó contar con un botiquín de primeros auxilios y disponer de iluminación alternativa ante eventuales cortes de energía.
Sugirió tener una luz de emergencia o una linterna y, si no se cuenta con esos elementos, velas como alternativa. También aconsejó limpiar los desagües internos de las viviendas y las canaletas para evitar obstrucciones cuando se produzcan lluvias intensas.
Las tareas de prevención, sostuvo, buscan disminuir el impacto de las tormentas y evitar que los vecinos sufran inundaciones o queden anegados ante episodios de precipitaciones abundantes.

