
Violencia de género: La provincia implementa un formulario único para evitar la revictimización
Karen Navarro explicó que el FUD busca ampliar la información de cada denuncia y permitir que la Justicia adopte medidas más rápidas frente a situaciones de violencia.
La Secretaría de Género y Diversidad de La Rioja avanza con la implementación del Formulario Único de Toma de Denuncia (FUD), una herramienta diseñada para mejorar el registro de las situaciones de violencia y evitar procesos de revictimización.
Así lo explicó en Radio La Torre la secretaria de Género y Diversidad, Karen Navarro, quien destacó que la iniciativa surgió a partir de la necesidad de revisar qué ocurría en las comisarías al momento de recibir una denuncia y cómo podía mejorarse el circuito institucional posterior.
Según señaló, el objetivo fue avanzar hacia un sistema que permita reunir en una única instancia información que luego resulta fundamental para los distintos organismos que intervienen en una situación de violencia.
Navarro explicó que una denuncia puede contener numerosos elementos que necesitan ser conocidos por otras instituciones para poder realizar un abordaje integral. Por eso, el FUD incorpora distintos campos destinados a registrar información específica sobre la denunciante, el denunciado y las características de la situación atravesada.
Uno de los principales objetivos del formulario es evitar que determinados hechos queden fuera de la denuncia inicial.
Navarro explicó que, anteriormente, algunas víctimas manifestaban posteriormente que habían contado determinados episodios durante la denuncia, pero que esos datos no habían quedado registrados. También ocurría que ciertos hechos no eran mencionados porque nadie había realizado una pregunta específica sobre ellos.
En ese sentido, sostuvo que el FUD busca ampliar el campo de escucha y organizar la información, teniendo en cuenta que una persona que atraviesa una situación de violencia puede encontrarse atravesada por el miedo, la desorganización y la dificultad para relatar con tranquilidad todo lo ocurrido.
La funcionaria remarcó que el formulario permite indagar sobre diferentes modalidades de violencia y conocer con mayor precisión el contexto en el que se encuentra la víctima. “Cuando uno empieza a indagar, puede poder describir dónde están los ámbitos donde se produce esa violencia y poder entender de alguna manera cuál es el riesgo inminente en el que está inmersa la víctima”, explicó.
Entre los aspectos que contempla el FUD se encuentran datos específicos de la denunciante y del agresor, además de información vinculada con la modalidad de violencia, el nivel de riesgo y la ubicación del domicilio de la persona en situación de violencia.
También existe un espacio para incorporar información vinculada con una eventual evaluación clínica realizada por un profesional médico, de modo que esos elementos puedan formar parte del registro que posteriormente recibe la Justicia. Para Navarro, reunir toda esa información permite que los organismos judiciales cuenten con mayores elementos para evaluar cada caso y adoptar las determinaciones que correspondan.
La secretaria señaló que el sistema también busca facilitar el trabajo de los gabinetes interdisciplinarios, evitando que tengan que volver a consultar cuestiones que ya fueron relevadas al momento de la denuncia.
Uno de los ejes centrales planteados por Navarro es evitar que las víctimas tengan que repetir reiteradamente situaciones que pueden resultar traumáticas.
La funcionaria explicó que el nuevo instrumento surgió precisamente de analizar durante los últimos años cuáles eran aquellas cuestiones relevantes que podían quedar fuera de los registros. “Muchas de las víctimas te decían: ‘yo di cuenta de eso en la denuncia’ o ‘no lo dije porque nadie me lo preguntó’”, relató.
A partir de esa experiencia, se buscó incorporar preguntas y campos específicos que permitan detectar situaciones que, de otro modo, podrían no quedar asentadas.
La intención, según explicó, es que exista una escucha más amplia y empática y que la información obtenida pueda ser utilizada posteriormente para evaluar el riesgo y determinar las medidas necesarias.
Navarro también informó que se están desarrollando capacitaciones en toda La Rioja para trabajar sobre la implementación del FUD junto con la Policía de la provincia.
La capacitación no apunta solamente a explicar cómo completar el formulario, sino también a poner en situación a quienes intervienen en el proceso de recepción de una denuncia.
Según detalló, durante las capacitaciones se realizaron ejercicios de intercambio de roles para que el personal policial pudiera comprender tanto la perspectiva de quien toma la denuncia como la de una persona que atraviesa una situación de violencia.
El objetivo es fortalecer la capacidad de escucha y detectar información que pueda resultar relevante para determinar el nivel de riesgo.
La información se transmite digitalmente
Otro de los aspectos destacados por Navarro es la intención de avanzar en la despapelización del procedimiento.
La funcionaria explicó que, una vez completado el formulario, la información puede ser enviada digitalmente a las instituciones que deben intervenir.
De esta manera, se busca que los diferentes organismos involucrados puedan acceder a los datos necesarios sin que la víctima tenga que volver a relatar reiteradamente lo ocurrido.
El objetivo es construir un circuito institucional más articulado, en el que la información obtenida en el primer contacto pueda acompañar las distintas etapas del abordaje.
Más de 600 casos registrados durante el primer semestre
Durante la entrevista, Navarro también aportó datos sobre las situaciones de violencia que llegan a la Secretaría de Género y Diversidad.
Indicó que hasta el 30 de junio de 2026 se habían registrado cerca de 650 casos ingresados a la Secretaría.
Además, señaló que en los últimos años se mantiene un volumen de entre 1.000 y 1.300 casos denunciados en los juzgados, mientras que en la Secretaría se reciben habitualmente entre 750 y 1.000 situaciones.
La funcionaria agregó otro dato que expone la magnitud del problema: entre el 1 y el 20 de agosto se había intervenido en aproximadamente 180 situaciones de violencia.
El impacto de la crisis económica sobre las mujeres
Navarro vinculó además las situaciones de violencia con el contexto económico que atraviesan muchas mujeres.
Según explicó, durante julio el Hogar de Protección Integral permaneció con su capacidad de habitaciones prácticamente completa, una situación que definió como compleja.
Para la secretaria, la crisis económica puede profundizar los contextos de violencia y dificultar las posibilidades de una mujer de desvincularse de su agresor.
En ese sentido, planteó la necesidad de avanzar en soluciones relacionadas con la autonomía económica, especialmente frente a situaciones de violencia económica.
Uno de los puntos que consideró centrales es garantizar con mayor rapidez cuestiones vinculadas con la cuota alimentaria y el régimen de comunicación, ya que muchas mujeres tienen a su cargo el cuidado de sus hijos y enfrentan dificultades para incorporarse al mercado laboral cuando deciden terminar una relación violenta.
En cuanto al perfil etario de las personas que llegan a denunciar, Navarro señaló que la mayoría se encuentra entre los 26 y los 50 años, aunque también identificó una situación que considera relevante entre adolescentes y jóvenes.
La funcionaria indicó que durante el último semestre del año anterior se había observado un incremento de denunciantes de entre 17 y 20 años, lo que, según interpretó, evidencia la presencia de situaciones de violencia y conflicto en edades cada vez más tempranas.
También recordó que una adolescente puede denunciar una situación de violencia y destacó que existen casos en los que son docentes quienes acompañan a las jóvenes o detectan situaciones que ellas mismas no pueden comunicar.
El rol de la comunidad puede ser determinante
Para Navarro, el abordaje de la violencia de género no depende exclusivamente de la víctima ni de los organismos estatales.
La funcionaria destacó la importancia del involucramiento de vecinos, docentes, médicos, enfermeros y familiares cuando detectan una situación de violencia.
Relató incluso un caso reciente en el que vecinos y una docente detectaron una situación compleja y se movilizaron para realizar la denuncia porque la víctima no podía hacerlo por sus propios medios. “Tenemos que seguir promoviendo los involucramientos y la corresponsabilidad”, sostuvo.
En esa línea, consideró que quienes detectan una situación de violencia deben comprender que se trata de vínculos que requieren acompañamiento específico y una intervención adecuada. “El involucramiento sí es un desgaste, pero es necesario porque salva vidas”
Navarro también se refirió a aquellas situaciones en las que una víctima no ratifica posteriormente una denuncia realizada por terceros.
Explicó que, aun cuando la persona afectada no confirme la denuncia, existen casos en los que la Justicia decide continuar investigando y dispone la intervención de equipos especializados.
La secretaria relató experiencias en las que, ante una situación denunciada por vecinos, se realizaron intervenciones con testigos, vecinos y centros de salud cercanos para realizar un seguimiento.
Para Navarro, el involucramiento de la comunidad puede resultar desgastante, pero resulta fundamental para evitar que una situación de violencia quede invisibilizada. “El involucramiento sí es un desgaste muchas veces para la gente, personas que denuncian, pero es necesario porque salva vidas”, afirmó.
En este contexto, el FUD aparece como una herramienta destinada no solamente a modificar la manera en que se registra una denuncia, sino también a mejorar el circuito de información entre los organismos que intervienen y permitir que cada situación pueda ser abordada con mayor cantidad de elementos desde el primer momento.

