
Vacunación en caída libre: alertan que Argentina pasó del 95% al 40% y vuelven enfermedades que estaban erradicadas
La cobertura nacional de vacunación cayó a niveles críticos. El sanitarista Eduardo Arellano advierte que ya reaparecen enfermedades graves como coqueluche.
La Argentina atraviesa un escenario sanitario alarmante. La cobertura de vacunación cayó a valores históricos, pasando del 95% a apenas 40–45% en menos de dos años. Así lo advirtió el sanitarista y emergentólogo Eduardo Arellano, director de RCP Argentina, en diálogo con Radio La Torre, donde expresó su “preocupación máxima” por el retorno de enfermedades que estaban controladas o directamente erradicadas.
Arellano explicó que el país pasó en muy poco tiempo de ser un “ejemplo mundial” —con 19 vacunas gratuitas y obligatorias dentro del calendario nacional— a una situación de “fragilidad inmunológica colectiva”. El especialista subrayó que miles de niños están expuestos a complicaciones graves y evitables por la falta de inmunización.
“Hoy estamos en 40 o 45% de cobertura. Bajamos casi a la mitad en dos años. Este escenario es consecuencia directa de la ausencia de campañas, operativos y promoción territorial”, remarcó.
Desarticulación del sistema de inmunizaciones
El director de RCP Argentina describió un panorama crítico dentro del propio Ministerio de Salud de la Nación. Según señaló:
*Se produjeron 2.600 despidos, muchos de ellos en el área nacional de inmunizaciones.
*Se desmantelaron equipos, incluidos enfermería, logística y distribución.
*No se compraron nuevas vacunas y lo que quedaba de gestiones anteriores ya fue utilizado o venció.
*Hoy no hay stock disponible ni operativos territoriales activos.
“Los pisos donde antes había heladeras, enfermeras y logística están vacíos. No hay personal ni vacunas. Esa es la causa principal de la caída de la cobertura”, sostuvo Arellano.
El profesional también advirtió que la falta de campañas de difusión contribuye al desconocimiento por parte de las familias acerca del calendario obligatorio. “En muchos casos, la gente no sabe cuándo vacunar o cuándo corresponde un refuerzo. Para eso estamos quienes trabajamos en territorio, pero esos equipos hoy ya no existen”, lamentó.
El impacto es visible: vuelven coqueluche, sarampión y meningitis, patologías que estaban controladas hace años. Solo la tos convulsa ya provocó siete muertes recientes.
Arellano explicó que estas enfermedades pueden pasar “casi desapercibidas” en adultos, pero son letales para bebés de pocos meses. “Un estornudo de un adulto infectado puede causar neumonía grave en un bebé y llevarlo a la muerte. Todo se evita con una vacuna gratuita”, enfatizó.
El sanitarista recordó los momentos críticos del calendario para evitar riesgos:
*De 0 a 2 años: etapa con más dosis obligatorias.
*Ingreso escolar: nuevos refuerzos.
*A los 11 años: vacunas fundamentales, como HPV.
*Embarazadas y adultos mayores: grupos que también requieren protección.
Además, destacó un dato poco conocido: el calendario de vacunación “está impreso por ley en los sachés de leche”, una herramienta útil para familias con dudas.
Llamado urgente a la población
Arellano insistió en que no se debe culpar a las familias: “La gente no sabe que tiene que vacunar porque no hay promoción. Antes había equipos recorriendo barrios. Hoy no hay nada”.
Y concluyó con una advertencia contundente: “Sin campañas, sin operativos y sin vacunas, los brotes seguirán creciendo. Estamos frente a un riesgo real para miles de niños”.

