
Vaciamiento en el Garrahan: trabajadores denuncian recortes, despidos y salarios por debajo de la canasta básica
En vivo desde el Hospital Garrahan, La Torre dialogó con delegados gremiales y trabajadores que protagonizan un paro de 24 horas.
En una jornada cargada de tensión y compromiso social, trabajadores del Hospital Garrahan llevaron adelante un paro de 24 horas en reclamo de mejoras salariales y condiciones laborales dignas. La cobertura en vivo de Radio La Torre desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires puso al aire testimonios de delegados gremiales, docentes, médicos y personal de distintas áreas que confluyeron en una multitudinaria manifestación.
La protesta, que incluye un festival con decenas de artistas solidarios —entre ellos Peteco Carabajal—, busca visibilizar lo que los manifestantes definen como un "vaciamiento programado" de la salud pública. “Congelar los salarios y desarmar equipos interdisciplinarios es la antesala de la privatización”, advirtieron desde la puerta del hospital.
Según relataron, en los últimos meses se perdieron más de 210 puestos entre profesionales y no profesionales, lo que ya afecta gravemente la atención médica. “Queremos que nadie cobre menos que la canasta básica, que hoy ronda el 1.800.000 pesos. Nuestros residentes están precarizados y cobran salarios de miseria”, expresó uno de los delegados.
El conflicto, que ya tuvo dos audiencias fallidas con el Ministerio de Salud, podría escalar. Para la próxima semana está prevista una nueva asamblea, y no se descartan más medidas de fuerza. Las familias de pacientes también se movilizarán el próximo domingo, con una bicicleteada desde el Obelisco hasta la puerta del hospital.
Por su parte, el vocero presidencial Manuel Adorni calificó la medida como “una acción de pocos sindicalistas privilegiados que entorpece la atención”. Sin embargo, los trabajadores aseguran que es el mismo Gobierno quien pone en jaque al sistema sanitario con recortes, despidos —como los 100 anunciados en el Hospital Posadas— y falta de inversión.
Desde el jardín maternal del Garrahan hasta las salas de atención crítica, la unidad es total. “Somos docentes de salud, no de educación, y cuidamos a los hijos de quienes salvan vidas”, dijo una de las maestras de primera infancia, que junto a sus compañeras se sumó al festival de lucha.
La jornada continúo hasta entrada la noche, con actividades culturales, ollas populares —donde simbólicamente se vendieron “ñoquis” como respuesta a las descalificaciones del Gobierno— y una agenda artística que refleja que la lucha por la salud pública se defiende también desde la calle y la cultura.

