
Una tradición que galopa con la fe: la Virgen de Luján cumple 25 años de peregrinación desde La Ramadita hasta la capital
Desde hace un cuarto de siglo, la Virgen de Luján recorre a caballo La Ramadita con la capital, en una manifestación de fe que crece y se sostiene en la entrega de sus fieles.
La peregrinación no es solo un traslado religioso: es un ritual colectivo que atraviesa generaciones. “Hace 25 años que nosotros veneramos a la madre, la traemos de La Ramadita en la ruta 25 hasta la ciudad, los barrios que la piden año a año. Ahora vuelve el 23 de mayo a La Ramadita, ahí se le hace un pequeño brindis, muchos la acompañan; por ejemplo, ayer vinieron personas a dormir en mi casa y amanecen para traer la virgen”, relata a Canal 9 una de las devotas que participa desde los inicios.
El recorrido, marcado por paradas estratégicas, también se apoya en la hospitalidad de quienes viven a la vera del camino. Allí, la fe se expresa en gestos concretos: un plato caliente, un lugar para descansar, una bienvenida abierta. “Como todos los años recibimos a la virgencita, acá los atendemos a los jinetes porque ellos van de pasada, les queda lejos de La Ramadita hasta la capital y entonces acá hacen una primera estación. Nosotros les servimos un locro y empanadas todos los años y pasan a caballo. Con mucha fe la recibimos y nunca hemos dicho que no. Nosotros pedimos por la salud de la familia”, cuenta otra vecina que forma parte de esta red silenciosa de apoyo.
La imagen avanza así entre rezos, promesas y agradecimientos, uniendo geografías y personas bajo una misma devoción. A 25 años de su inicio, la peregrinación de la Virgen de Luján no solo persiste: se reafirma como una de las expresiones más vivas de la religiosidad popular riojana, donde la fe no se explica, se recorre.

