
Tensión mundial: fuerzas de EEUU incautaron el buque petrolero Bella 1 de Rusia en aguas internacionales
El país norteamericano lo estuvo persiguiendo durante semanas tras intentar evadir un bloqueo parcial en torno a Venezuela, mientras que Rusia tomó medidas cada vez más agresivas para protegerlo
El gobierno de EEUU realizó una operación en aguas internacionales del Atlántico Norte donde interceptó e incautó al buque petrolero ruso Bella 1que se encuentra en el Atlántico Norte. Este hecho se da tras dos semanas de persecución, después de que Moscú aparentemente actuó para salvaguardar al barco enviando un submarino para resguardar su seguridad.
El petrolero, llamado Marinera Bella 1, viajaba desde Irán a Venezuela, pero regresó al Atlántico después de intentar evadir un bloqueo estadounidense dirigido a los petroleros afectados por sanciones que operan cerca de aguas venezolanas. En las últimas horas, la emisora estatal rusa RT publicó dos fotografías borrosas que mostraban un helicóptero aproximándose al petrolero, indicando que se estaba llevando a cabo una operación.
La empresa rusa BurevestMarin denunció el intento de EE.UU. de interceptar el tanquero ruso: "Nuestro buque civil, que no lleva carga a bordo y navega en lastre, está siendo perseguido desde hace tiempo por la Guardia Costera de los Estados Unidos. A pesar de los repetidos intentos del capitán por comunicar la identidad y el carácter civil del buque con bandera rusa, la persecución continúa con la vigilancia aérea coordinada de aviones de reconocimiento P-8A Poseidon de la Armada de los Estados Unidos", reza el comunicado de la compañía.
Esta información fue respaldada por el medio The Guardian, el cual indicó que en las 24 horas previas a la operación, se observaron múltiples vuelos de vigilancia sobre el buque, incluidos aviones de bases estadounidenses en Islandia y aviones del Reino Unido, capaces de detectar submarinos.
En diciembre, la tripulación repelió un intento de abordaje estadounidense cerca de Venezuela, tras lo cual se pintó apresuradamente una bandera rusa en el casco y el barco fue inscrito en el registro marítimo oficial de Rusia. Tras esto, Moscú presentó posteriormente una protesta diplomática formal exigiendo a Washington que detuviera su persecución.
La incautación del petrolero probablemente tensaría las relaciones de EEUU con el presidente Vladimir Putin, en un momento delicado en el que continúan las negociaciones sobre un posible acuerdo de paz en Ucrania.

