Locales Escuchar artículo

Sismos: Advierten que no pueden predecirse y piden reforzar la prevención

David Barrera, director de Emergencias Socioambientales, explicó cómo se monitorea la actividad sísmica en la provincia.

La Rioja registró aproximadamente 145 eventos sísmicos desde enero hasta este lunes, según informó David Barrera, director de Emergencias Socioambientales, durante una entrevista con Radio La Torre. El funcionario explicó que la provincia mantiene un seguimiento permanente de la actividad y remarcó la necesidad de fortalecer la cultura de prevención frente a fenómenos que no pueden anticiparse con precisión.

Barrera detalló que el sistema provincial de emergencias trabaja de manera coordinada con los 18 departamentos y municipios, además de organismos como la Policía, los cuarteles de Bomberos y el sistema de salud. A través del sistema integrado de Alerta Temprana se incorporan datos sobre coordenadas, profundidad, magnitud e intensidad de los movimientos registrados, a partir de los reportes del Instituto Nacional de Prevención Sísmica.

El funcionario señaló que existen sectores de la provincia con mayor microactividad sísmica, entre ellos zonas de Independencia, General Felipe Varela, Rosario Vera Peñaloza, General San Martín y Chamical. En algunos casos, movimientos de determinada magnitud, pero registrados a poca profundidad provocaron daños menores o una mayor percepción por parte de la población.

Sin embargo, Barrera aclaró que la existencia de actividad sísmica recurrente no permite anticipar que vaya a producirse un terremoto de mayor magnitud. Por ese motivo, sostuvo que la estrategia debe centrarse en la prevención y en la preparación de la comunidad. “Tenemos que generar una cultura de autoprotección, de prevención, para que toda la comunidad esté preparada para afrontar este tipo de eventos”, planteó durante la entrevista.

El director de Emergencias Socioambientales explicó que las medidas de prevención contemplan las recomendaciones establecidas en el Plan de Prevención Sísmica y el Manual de Prevención Sísmica del Instituto Nacional de Prevención Sísmica. A esto se suman las recomendaciones de las agencias de emergencia vinculadas con la evacuación, la autoprotección y la preparación de mochilas de emergencia, con elementos necesarios para afrontar las primeras 72 horas posteriores a un evento de determinada magnitud.

Barrera insistió en que los terremotos forman parte de la dinámica natural del planeta y que, por lo tanto, la preparación resulta fundamental para reducir sus consecuencias.

Consultado específicamente por las alertas que pueden llegar a los teléfonos celulares, Barrera indicó que este tipo de sistema no está normado en Argentina, aunque existen servicios de Google y aplicaciones internacionales que pueden emitir avisos de muy corto plazo cuando un movimiento ya está ocurriendo.

Según explicó, estos sistemas no permiten predecir un terremoto, sino que pueden brindar apenas unos segundos o incluso fracciones de tiempo para adoptar medidas de protección.

Por eso, remarcó que la principal herramienta continúa siendo la preparación de cada persona y de la comunidad.

Ante un movimiento fuerte, recomendó proteger especialmente la cabeza y la zona cervical con los antebrazos y evitar lesiones provocadas durante una evacuación apresurada. En ese sentido, advirtió que lámparas, cuadros, bibliotecas y otros objetos que no estén correctamente asegurados pueden desprenderse y convertirse en fuentes de riesgo.

Barrera puso el foco en la capacidad de respuesta de la población y explicó que, ante un evento de gran magnitud, los servicios de emergencia pueden verse saturados.

Por eso consideró fundamental que la comunidad conozca previamente las medidas de autoprotección y sepa cómo actuar durante una emergencia. “Si una comunidad está preparada, sabe cómo tiene que responder, sabe cómo tiene que autoprotegerse”, sostuvo.

El funcionario también destacó el trabajo interno de capacitación que se desarrolla en el Instituto de Servicios Ambientales. Según explicó, el personal recibe formación sobre distintos escenarios socioambientales, entre ellos sismos, inundaciones y fenómenos meteorológicos.

Durante la entrevista, Barrera también informó que los servicios de emergencia atendieron seis focos de incendio en distintos departamentos de La Rioja.

El de mayor visibilidad se produjo en la zona del departamento Capital, al pie del faldeo del Velasco. Según explicó, la respuesta involucró a distintos organismos y permitió evitar que el fuego avanzara hacia la zona serrana.

Barrera señaló que se presume que el foco habría sido iniciado por una persona que se encontraba circunstancialmente en el lugar, aunque aclaró que la investigación corresponde a la Policía de la Provincia y al ámbito judicial.

El incendio fue extinguido y, al momento de la entrevista, permanecía bajo monitoreo mediante los sistemas territoriales y el 911.

Barrera definió la actividad sísmica registrada en La Rioja como una recurrencia permanente, con sectores donde la microactividad es mayor. También aclaró que existen movimientos que no llegan a ser registrados por los sismógrafos, aunque pueden ser percibidos localmente.

Frente a este escenario, insistió en la importancia de consultar información oficial y conocer las guías de prevención para evitar confusiones y mejorar la capacidad de respuesta ante una emergencia.

Comentarios
Volver arriba