
Seguridad vial: advierten que la transgresión de semáforos sigue siendo un factor clave en los siniestros
Alertan sobre el incumplimiento de las normas y señalan que la mayor cantidad de siniestros ocurre entre el mediodía y la medianoche.
La situación vial en la provincia vuelve a generar preocupación ante la reiteración de conductas que ponen en riesgo a conductores y peatones. Gabriela Romero, licenciada en Criminalística y Criminología y coordinadora del Observatorio Vial de la Subsecretaría de Seguridad Vial, puso el foco en la falta de respeto por las señales de tránsito y, particularmente, en la transgresión de los semáforos.
Romero explicó que los siniestros viales son evitables y remarcó que la instalación de un semáforo responde previamente a estudios destinados a determinar cuáles son las intersecciones más problemáticas.
En ese sentido, sostuvo que los semáforos tienen como objetivo regular el flujo vehicular y peatonal y garantizar condiciones de mayor seguridad, pero cuando un conductor decide transgredir una luz roja aparecen consecuencias que pueden ser graves.
Uno de los aspectos que destacó Romero es el comportamiento imitativo que puede generarse entre los conductores. Según explicó, cuando una persona observa que otros no respetan un semáforo o una señal y no existe una consecuencia inmediata, puede tender a reproducir esa conducta.
La especialista describió este fenómeno como una suerte de “anomia social” y “efecto de imitación”, en el que un conductor puede pensar que, si otros avanzan pese a la prohibición, también puede hacerlo.
Romero advirtió que esa lógica termina generando una “impunidad colectiva” que deteriora progresivamente el respeto por las normas de tránsito.
Al mismo tiempo, remarcó que incluso cuando un peatón tiene habilitado el paso por una luz verde debe hacerlo con precaución, debido a que puede encontrarse con un conductor que transgrede la señal.
Al referirse a las estadísticas del Observatorio Vial, Romero señaló que desde hace años los registros muestran una amplia diferencia según el sexo de las personas involucradas en los siniestros.
Según indicó, entre el 79% y el 80% corresponde al sexo masculino, mientras que la participación femenina es considerablemente menor.
Sin embargo, evitó atribuir el problema exclusivamente a los conductores jóvenes. Explicó que también se observan comportamientos de riesgo en personas de 35, 36, 37 y 40 años.
Para Romero, una de las conductas que incide en estos hechos es la falsa percepción de control. Algunos conductores, según explicó, creen que su habilidad les permitirá evitar un siniestro aun cuando circulen por encima de los límites permitidos o atraviesen un semáforo en rojo. “Hay conductores que piensan, aunque cruce el semáforo en rojo o me exceda el límite, que su habilidad va a evitar un siniestro”, sostuvo.
Frente a esa conducta, insistió en la necesidad de comprender que cada señal tiene una función concreta: la luz verde habilita el paso, la roja obliga a detenerse y la amarilla implica precaución.
También cuestionó una práctica frecuente en las intersecciones: acelerar cuando el semáforo está por cambiar a rojo, en lugar de reducir la velocidad y detenerse cuando existen condiciones para hacerlo.
37 víctimas fatales en lo que va de 2026
Romero informó que en lo que va de 2026 se registraron 37 víctimas fatales por siniestros viales en la provincia.
Como referencia, señaló que para la misma etapa del año anterior se contabilizaban 35 víctimas fatales. Aclaró además que las estadísticas definitivas requieren seguimiento de los casos durante los 30 días posteriores a cada siniestro grave.
La coordinadora destacó, además, un dato particular registrado durante junio: según las estadísticas que maneja el Observatorio, ese mes no hubo siniestros viales fatales en la provincia, ni fallecimientos en el lugar del hecho ni como consecuencia de un seguimiento posterior a 30 días.
Uno de los datos estadísticos señalados por Romero está relacionado con los horarios en los que se registra la mayor cantidad de siniestros.
La coordinadora explicó que, contrariamente a una percepción frecuente, la madrugada no es el período con mayor cantidad de hechos. Según los registros mencionados durante la entrevista, la mayor incidencia se concentra entre las 12 del mediodía y las 0 horas. “Estaríamos en la tarde-noche, tardecita, ahí es donde mayor número de siniestro”, explicó.
En cambio, durante la madrugada la proporción es significativamente menor. Romero indicó que las estadísticas del año anterior ubicaron en aproximadamente 10% la siniestralidad registrada durante ese período.
Dentro de ese porcentaje, señaló que una parte importante corresponde a hechos de carácter material, como roces entre vehículos, algunos de los cuales incluso terminan sin intervención posterior de los protagonistas.
Un promedio cercano a 400 siniestros mensuales
Romero también aportó datos sobre la cantidad de siniestros registrados mensualmente en la provincia. Según explicó, el promedio estimativo ronda los 400 hechos por mes, aunque existen variaciones importantes de un período a otro.
Como ejemplo, mencionó que durante julio se contabilizaron aproximadamente 315 siniestros, una cifra considerablemente inferior al promedio mencionado.
También señaló que en agosto se registraron cerca de 100 siniestros menos que durante el mismo mes del año anterior, por lo que consideró que los números son relativos y deben analizarse de acuerdo con cada período.
Entre los factores vinculados a las distracciones, mencionó particularmente el uso del teléfono celular, al que atribuyó un papel relevante en determinadas situaciones de distracción al volante.

