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Rulo González, DT de Defensores de la Boca: “El secreto de esto es el que menos se equivoque”, resumió.

El entrenador analizó el presente del equipo riojano, destacó la fortaleza de su plantel y anticipó la estrategia para los octavos del Federal Amateur: presión alta, equipo corto y protagonismo.

Ricardo “Rulo” González, director técnico de Defensores de la Boca, habló en Radio La Torre sobre la actualidad del equipo riojano y la preparación para afrontar una nueva instancia del Torneo Federal Amateur. El entrenador destacó el potencial del plantel, explicó su propuesta futbolística y remarcó la importancia de hacerse fuerte como local.

González recordó que esta es su cuarta etapa de trabajo en La Rioja. Su primera experiencia fue en 2017, cuando dirigió a Andino y logró sostener la categoría. Luego regresó en 2021 y 2023, hasta concretar su llegada a Defensores de la Boca.

Sobre el plantel que encontró, sostuvo que conocía a varios futbolistas por haberlos dirigido o enfrentado anteriormente. También valoró la calidad individual del grupo y aseguró que la campaña realizada hasta el momento confirmó que tomó una buena decisión al aceptar el desafío.

Un plantel con mayoría de jugadores riojanos

El entrenador explicó que Defensores trabaja con recursos económicos limitados y que no incorporó una gran cantidad de refuerzos. Mencionó entre los jugadores llegados desde afuera a Luka Lezy, Marco Abreín, Nicolás Miraco y el tucumano Abdala, y señaló que el resto del plantel está integrado por futbolistas riojanos.

Además, lamentó que no se hayan podido sumar más jugadores de la provincia debido a inconvenientes con otros clubes.

“Como si estuviéramos tan bien, como si tuviéramos tres equipos en la B Nacional. Estamos en el fondo del mar y se pelean”, cuestionó González al referirse a las dificultades para concretar incorporaciones locales.

Presión alta y un equipo corto: la idea de juego

González aseguró que no piensa modificar su propuesta futbolística para afrontar los partidos decisivos. Su intención es mantener un equipo corto, con líneas separadas por no más de 10 o 12 metros, presión alta y recuperación de la pelota cerca del arco rival.

“Nosotros vamos a ir a buscarlo”, afirmó al explicar cómo pretende que juegue Defensores. Para el técnico, esperar demasiado atrás obliga a recorrer una distancia excesiva hasta llegar al área contraria.

También defendió su metodología frente a las críticas externas y sostuvo que el funcionamiento no depende solamente del esquema táctico, sino de los jugadores que lo ejecutan.

“Acá son los intérpretes. Nosotros vamos alto, tratar de recuperar y estar lo más cerca del gol”, explicó.

Miraco y Gonzalo, dos apuestas del entrenador

Uno de los puntos que destacó fue el rendimiento de Nicolás Miraco, cuestionado por algunos sectores antes de consolidarse en el equipo. González remarcó que el delantero lleva seis goles en seis partidos y defendió su decisión de confiar en él.

También contó cómo trabajó para convencer a Gonzalo de volver a jugar. Según relató, inicialmente el futbolista no tenía intención de regresar, pero una práctica en la que iba a participar durante unos 15 minutos terminó con 42 minutos de juego.

A partir de esa experiencia, el cuerpo técnico comenzó un trabajo específico en el gimnasio. González destacó además la labor del preparador físico Luciano Varga y señaló que el trabajo con ambos futbolistas permitió sostenerlos sin lesiones ni inconvenientes.

El DT cuestionó a quienes opinan sobre el rendimiento de los jugadores sin conocer el trabajo cotidiano y defendió la importancia de evaluar su estado físico, sus características y su desempeño en los entrenamientos.

Pablo Guzmán, en una función diferente

Otro de los aspectos tácticos que explicó fue la posición de Pablo Guzmán. González aclaró que no lo considera un delantero de referencia, pese a su altura, sino un futbolista con características para jugar como enganche, mediapunta o enlace.

Para tomar esa decisión, contó que consultó a un coordinador y formador de San Martín de San Juan, quien coincidió en que Guzmán podía rendir mejor detrás de un nueve.

Por eso, el entrenador decidió ubicar a Josué Varga como centrodelantero y darle libertad a Guzmán para moverse por detrás. Según su evaluación, esa modificación permitió observar una de las mejores versiones del jugador de los últimos años.

La localía, una clave para seguir avanzando

González remarcó que Defensores debe aprovechar su cancha y su conocimiento del terreno para hacerse fuerte en los partidos decisivos. Consideró que el equipo está preparado para rendir mejor en su propio estadio y confirmó que jugará como local allí.

“Acá no le podés errar. Este es el verdadero Federal Amateur”, afirmó, al subrayar que en esta instancia cada detalle puede resultar determinante.

Sobre el rival, Juventud, explicó que el cuerpo técnico lo estudió y advirtió que se trata de un equipo fuerte como local, respaldado por su público y con futbolistas interesantes. También mencionó su potencia ofensiva, la solidez de su línea defensiva y algunos jugadores que pueden generar peligro.

En cuanto al estado del plantel, indicó que Luis Trejo era el único futbolista que presentaba una molestia en el ligamento lateral interno y que esperarían su evolución hasta último momento.

De cara a los cruces eliminatorios, González reconoció que existe una expectativa importante dentro del equipo, aunque advirtió que la clasificación dependerá de evitar errores y sostener el funcionamiento.

“El secreto de esto es el que menos se equivoque”, resumió.

Para el entrenador, jugar bien no se limita a una cuestión estética ni a marcar muchos goles, sino a cumplir correctamente las tareas defensivas y ofensivas.

“Mi punto de vista es: hagamos las cosas bien en los dos arcos. Defender bien el mío y atacar bien el otro”, concluyó.

Con esa idea, Defensores de la Boca buscará sostener su identidad futbolística y aprovechar la localía para seguir avanzando en el Federal Amateur.


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