
Osvaldo Gadban: “El conjunto del país sufre las consecuencias de una política económica”
El periodista cuestionó la política económica de Milei, denunció discriminación contra La Rioja y defendió la regulación sobre la venta de tierras rurales a extranjeros.
En diálogo con Radio La Torre, el periodista Osvaldo Gadban realizó un fuerte análisis sobre la situación económica y política nacional y vinculó la discusión sobre soberanía con el impacto de las decisiones del Gobierno de Javier Milei sobre las provincias.
Gadban sostuvo que La Rioja ha sufrido “los embates” del Gobierno nacional, aunque aclaró que el impacto no se limita a la provincia. “El conjunto del país sufre las consecuencias de una política económica grave, gravísima”, afirmó, y señaló como principales indicadores la caída de la actividad, del consumo y, como consecuencia, de la recaudación de provincias y municipios.
Según su análisis, la reducción del consumo tiene un efecto directo sobre las administraciones provinciales y municipales, debido a que una parte de lo que se consume se transforma en recursos tributarios. Por eso, consideró que los problemas salariales y financieros de los distintos distritos deben analizarse también desde la política económica nacional.
En ese sentido, apuntó que la pérdida de poder adquisitivo alcanza a trabajadores públicos, municipales, jubilados nacionales y trabajadores privados, tanto formales como informales. “Hay una depreciación generalizada del ingreso de las personas”, sostuvo Gadban.
Al referirse específicamente a la situación riojana, Gadban afirmó que existe una “discriminación hacia la provincia de La Rioja” y responsabilizó directamente al Gobierno nacional por el recorte de recursos.
El periodista fue particularmente crítico con el diputado nacional Martín Menem, a quien acusó de haber castigado a la provincia luego de no haber sido elegido gobernador.
Gadban sostuvo que los recortes aplicados durante 2024 y 2025 tuvieron un fuerte impacto sobre la provincia y consideró que afectaron recursos que eran necesarios para sostener su estabilidad presupuestaria.
En términos políticos, calificó como “cruel” la idea de utilizar el sufrimiento económico de una población como mecanismo de presión electoral. “Tu principal deber como funcionario público es evitar los sufrimientos de los riojanos”, planteó, y cuestionó que se le resten recursos a una provincia que, además, enfrenta dificultades estructurales vinculadas a un recurso básico como el agua.
La discusión sobre soberanía apareció también vinculada al debate por la legislación sobre tierras. Gadban planteó que, frente a cada proyecto impulsado por el Gobierno nacional, existe una pregunta que debe hacerse: “¿Este proyecto que lleva adelante el Gobierno es para que haga negocio quién o quiénes?”
Según su interpretación, muchas de las iniciativas oficiales terminan beneficiando a un grupo reducido de empresas o personas, antes que al conjunto de la sociedad.
En ese marco, cuestionó especialmente el debate sobre la posibilidad de ampliar la participación de capitales extranjeros en la adquisición de tierras argentinas.
También apuntó contra el senador nacional Benegas Lynch, a quien señaló como uno de los principales impulsores de la extranjerización del territorio y sostuvo que el legislador reconoció que se dedica a vender tierras a extranjeros.
Para Gadban, el problema no radica únicamente en la actividad privada, sino en que una persona vinculada a ese negocio participe como promotora de una política pública que puede modificar las reglas sobre la propiedad de tierras. “No podés ser promotor de una política pública tan importante, tan trascendente para el país y resultar que sos el primero que está en la fila para cobrar”, cuestionó.
Gadban puso especial énfasis en diferenciar la regulación de la prohibición. Explicó que la legislación vigente no impide que empresas extranjeras compren tierras en Argentina, sino que establece topes y regulaciones regionales.
Para el periodista, el objetivo de ese esquema es evitar la concentración de grandes extensiones territoriales en manos de capitales extranjeros y la formación de grandes latifundios con capacidad de ejercer un poder hegemónico sobre determinados territorios.
También rechazó comparar esta discusión con la inmigración de quienes llegaron al país en otras épocas para desarrollar actividades productivas. “Esa gente se hizo argentina, se vino a vivir a la Argentina, se convirtió en ciudadanos argentinos”, sostuvo, diferenciando esa experiencia de la posibilidad de que capitales ubicados en otras partes del mundo adquieran enormes extensiones de territorio sin radicarse en el país.
Gadban utilizó como ejemplo hipotético la posibilidad de que una persona que ni siquiera pueda identificar a La Rioja en un mapa tenga capacidad económica para comprar decenas de miles de hectáreas. “De eso es de lo que hablamos cuando hablamos de ponerle un tope, una regulación”, explicó.
Para el periodista, la discusión sobre la soberanía territorial no implica impedir que extranjeros compren propiedades o desarrollen actividades productivas.
Diferenció la adquisición de una vivienda urbana o de una finca productiva de dimensiones limitadas de la posibilidad de concentrar 100.000 hectáreas o grandes extensiones de territorio.
Según su análisis, la regulación busca impedir que esas concentraciones territoriales terminen otorgando un poder económico y político desproporcionado sobre determinadas regiones.
En ese sentido, sostuvo que la regulación puede establecer límites diferentes según municipios o departamentos, precisamente para evitar que la concentración de tierras avance de manera indiscriminada.
Gadban también reivindicó el papel de La Rioja en el debate histórico sobre la regulación de las tierras rurales en manos extranjeras.
Según explicó, la discusión comenzó a partir de una experiencia riojana y fueron desde la provincia quienes primero alertaron sobre los riesgos de una ausencia total de regulación.
Para el periodista, ese proceso terminó derivando en la sanción y promulgación de la actual legislación nacional sobre tierras. “Es una iniciativa de los riojanos”, afirmó, y consideró que la provincia debería valorar ese antecedente en el actual debate sobre soberanía y territorio.

