
OMS insiste que las tabaqueras apuntan a jóvenes con los vaporizadores
La entidad mundial ya lo viene remarcando hace tiempo al crecimiento del vapeo entre las personas jóvenes.
La Organización Mundial de la Salud recalcó nuevamente que la industria busca captar a las nuevas generaciones con los vaporizadores que amplían cada vez más sus sabores y estrategias de marketing publicitarias.
La entidad mundial ya lo viene remarcando hace tiempo al crecimiento del vapeo entre las personas jóvenes. Las compañías tabaqueras siguen dirigiéndose activamente a los jóvenes a través de redes sociales, festivales deportivos y musicales y nuevos productos aromatizados, afirmaron desde la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El director de Promoción de la Salud de la OMS, Ruediger Krech, consideró que "el uso de sabores adaptados a los niños, como el algodón de azúcar y el chicle, combinado con diseños elegantes y coloridos que recuerdan a los juguetes, es un intento descarado de crear adicción entre los jóvenes a estos productos nocivos".
La postura de la Organización Mundial de la Salud frente a los nuevos productos de nicotina se produce tras el fuerte aumento del consumo de tabaco entre los jóvenes en varios países. En este sentido, consideran que estos productos suelen comercializarse entre los jóvenes, que su diseño y la variedad de sabores afrutados atraen a los niños, y que los jóvenes tienen más probabilidades de utilizarlos que los adultos en todo el mundo.
"La historia se repite, pero de otra forma. La misma nicotina con un envase diferente", aseguró Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.
La nicotina que contienen los vapeadores afecta a los adolescentes de forma diferente que, a los adultos, ya que sus cerebros son más sensibles a ella. Los receptores cerebrales afectados por la nicotina son importantes para el aprendizaje y la adicción. Incluso niveles bajos de exposición a la nicotina pueden hacer que los adolescentes sean más propensos a hacerse adictos a otras sustancias, experimentar con conductas de riesgo o desarrollar problemas de salud mental.
La nicotina puede tener efectos duraderos en el cerebro adolescente. La exposición a la nicotina puede dañar la capacidad de aprendizaje y concentración de los jóvenes y hacerlos más propensos a actuar impulsivamente cuando llegan a la edad adulta. Incluso una pequeña cantidad de nicotina puede suponer un riesgo para los adolescentes predispuestos a padecer enfermedades como el asma, haciéndoles más sensibles al estrés y, posiblemente, provocándoles problemas de humor más adelante.
Los jóvenes que vapean pueden ser más propensos a empezar a fumar y les resulta más difícil dejar de consumir nicotina. Y el uso de productos de vapeo junto con otros productos que contienen nicotina, como los cigarrillos, por ejemplo, puede ser incluso peor para su salud.

