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Memoria, Verdad y Justicia, pilares de nuestra democracia

A 49 años del golpe de Estado de 1976, nuestro país vuelve a ratificar su compromiso con la Memoria, la Verdad y la Justicia.

A 49 años del golpe de Estado de 1976, nuestro país vuelve a ratificar su compromiso con la Memoria, la Verdad y la Justicia. Este 24 de marzo, cientos de miles de personas salieron a las calles en una de las movilizaciones más significativas de los últimos tiempos, no solo para recordar el pasado, sino también para expresar un firme rechazo a las políticas de ajuste y represión del gobierno actual.

Desde 2002, el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia es una jornada de reflexión colectiva, en la que el pueblo argentino recuerda a las víctimas de la dictadura cívico-militar que gobernó con el terror entre 1976 y 1983. Durante esos 2.818 días, el país vio clausurados sus derechos democráticos: se cerraron 20.000 fábricas, se multiplicó por seis la deuda externa, se prohibieron más de 200 canciones y libros, y la pobreza se disparó del 4,4% en 1975 al 37,4% en 1983. Pero la cifra más escalofriante sigue siendo la de los 30.000 desaparecidos y los cientos de bebés apropiados, de los cuales solo 139 han recuperado su identidad.

El juicio a las Juntas Militares, que hoy cumple 38 años, fue un hito en la historia mundial. Solo el proceso de Núremberg tenía un antecedente similar en el siglo XX. Fue en Argentina donde, por primera vez, se juzgó a los responsables de una dictadura en tribunales civiles. La CONADEP, creada por el presidente Raúl Alfonsín, recopiló testimonios de sobrevivientes y familiares de las víctimas, permitiendo que la opinión pública enfrentara la cruda realidad del horror.

En aquel proceso histórico, el fiscal Julio César Strassera pronunció las palabras que marcaron un compromiso de toda la sociedad: "Señores jueces, nunca más". Esa frase se convirtió en un lema que, cuatro décadas después, sigue vigente ante los intentos de negacionismo y revisionismo histórico.

La conmemoración de este año se dio en un contexto político y económico particular. Durante el acto central en Plaza de Mayo, organismos de derechos humanos, sindicatos y movimientos sociales expresaron un enérgico rechazo a las políticas de Javier Milei. Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, denunció la falta de diálogo con el Ejecutivo y recordó que "nunca es tarde para recuperar la identidad" de los nietos apropiados.

Las movilizaciones de este 24 de marzo también manifestaron un rechazo a las medidas de ajuste que afectan a jubilados y trabajadores, y alertaron sobre la creciente represión encabezada por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Los derechos humanos no son solo parte del pasado, sino un compromiso con el presente y el futuro.

Existen generaciones enteras que nacieron dando por sentada la democracia, sin conocer en profundidad lo que significó vivir bajo un régimen de terror. Por eso, recordar no es solo un ejercicio de nostalgia, sino una necesidad política y social. La historia demuestra que la impunidad y el olvido allanan el camino para la represión y la pérdida de derechos.

El Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia es un recordatorio de que la democracia no es un regalo, sino una conquista que debe defenderse día a día. La multitud que llenó las calles este 24 de marzo dejó en claro que, a pesar de los intentos por borrar la memoria, el pueblo argentino sigue firme en su compromiso con el "nunca más".

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