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Maximiliano Bron: “Un tropezón no es caída, pero el mundo lo sintió”

El licenciado analizó la histórica caída de los servidores de Amazon Web Services, que afectó a billeteras virtuales, bancos, videojuegos y plataformas educativas en todo el mundo.

La reciente falla masiva de Amazon Web Services (AWS) generó un verdadero temblor digital a nivel mundial. Desde billeteras virtuales hasta videojuegos y aulas virtuales quedaron fuera de servicio durante horas, revelando la enorme dependencia global de la nube.

En diálogo con Mediodía en La Torre, el licenciado Maximiliano Bron, doctor en Ciencias Sociales, reflexionó sobre el impacto de la caída y cómo este episodio afectó la vida cotidiana de millones de usuarios. “Un tropezón no es caída, dice el dicho, pero el mundo lo sintió. Hasta salir sin billetera se volvió un problema. Muchos tuvimos que volver al dinero físico para poder pagar algo tan simple como cargar combustible”, relató.

Bron explicó que lo ocurrido responde a una falla en la conexión con los servidores físicos donde se aloja la información. “La nube no es algo etéreo. Son galpones llenos de computadoras que guardan nuestros datos. Lo que falló fue el acceso a esa información, no su borrado”, aclaró.

El especialista señaló que Amazon maneja casi un tercio de los datos de internet, siendo el principal proveedor de almacenamiento para terceros, seguido por Google y Microsoft. “El problema fue global porque muchas empresas delegan su información en un solo proveedor. El día que ese servidor falla, el mundo se detiene”, advirtió.

Entre los servicios más afectados mencionó billeteras virtuales como Mercado Pago y Naranja X, además de bancos en Inglaterra y universidades privadas que utilizan plataformas educativas alojadas en AWS, como Canvas. “Hubo emprendedores que perdieron un día entero de trabajo. Fue un golpe a la economía digital”, subrayó.

Finalmente, Bron dejó una reflexión sobre la dependencia tecnológica: “No está mal confiar en la tecnología, pero siempre hay que tener un plan B. No sabemos cuándo puede fallar. Siempre conviene tener algo de efectivo, por si acaso”.

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