
Marcelo Colombo: “Vinimos a celebrar a un pastor, identificado con Cristo hasta las últimas consecuencias”
El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina y arzobispo de Mendoza presidió, junto al obispo de La Rioja, Dante Braida, la misa central por el 50.º aniversario del martirio de Angelelli.
El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina y arzobispo de Mendoza presidió, junto al obispo de La Rioja, Dante Braida, la misa central por el 50.º aniversario del martirio de Monseñor Enrique Angelelli. Durante su homilía, destacó el testimonio del obispo riojano y afirmó que recordar a los mártires implica mantener viva la memoria de los años del terrorismo de Estado y del compromiso pastoral de la Iglesia riojana.
Con una emotiva celebración eucarística en el paraje “El Pastor” en Punta de los Llanos, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina y arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, presidió este sábado la misa central por el 50.º aniversario del martirio de Monseñor Enrique Angelelli, acompañado por el obispo de La Rioja, Dante Braida, y numerosos sacerdotes, religiosos y cientos de fieles de todo el país.
Al iniciar su mensaje, Colombo recordó que las conmemoraciones por los mártires riojanos comenzaron semanas atrás y se desarrollaron en diferentes localidades de la provincia y del país. “Celebramos los 50 años del martirio de Monseñor Angelelli precedidos de una serie de celebraciones litúrgicas que tuvieron lugar no solo en La Rioja, sino en todo el país, recordando también a otros hermanos de la Iglesia caídos en aquellos meses de junio, julio y agosto de 1976”, expresó.
En ese marco, mencionó las celebraciones realizadas el 17 de julio por la memoria litúrgica de los beatos mártires riojanos y los homenajes posteriores en Chamical y Sañogasta, que prepararon el camino hacia la conmemoración central en Punta de los Llanos.
Durante la homilía, el arzobispo destacó que la memoria de Angelelli y de los mártires riojanos está estrechamente ligada a uno de los períodos más oscuros de la historia argentina. “Recordar a los mártires es recordar aquellos duros tiempos en que el terrorismo de Estado tronchó sus vidas queriendo acallar la voz de Dios y la fuerza imparable de su palabra”, afirmó.
Asimismo, agradeció al obispo Dante Braida por la invitación a presidir la celebración y transmitió el saludo de todos los obispos argentinos. “Les traigo el saludo de todos los obispos argentinos, que renovamos nuestra gratitud a Dios por el testimonio generoso y martirial de Enrique Angelelli”, señaló.
En uno de los pasajes más destacados de su homilía, Colombo remarcó el profundo compromiso pastoral del obispo riojano. “Hemos venido a celebrar a un pastor, identificado con Cristo hasta las últimas consecuencias, desde sus primeros pasos ministeriales hasta su supremo gesto final”, sostuvo.
También, advirtió que cualquier intento de reducir o negar la figura de Angelelli implica desconocer la verdadera dimensión de su vida y de su entrega. “No podíamos aceptar otra forma de celebrarlo que evocando sus palabras y sus gestos de pastor. Toda mirada reductiva de su ser, venga de quien venga, y cualquier negación de lo que aquí sucedió dejaría afuera de la realidad a quien lo sostuviera y lo privaría de ver el bien, la nobleza y la generosidad de este pastor que, en nombre de Cristo, solo supo amar hasta el fin”, indicó.

