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Las lluvias trajeron alivio, aunque desde Aguas Riojanas advierten que el consumo sigue superando la recarga natural

Desde la empresa estatal solicitaron a la sociedad el consumo responsable del agua.

Las abundantes precipitaciones registradas durante el verano trajeron alivio a la situación hídrica, aunque desde Aguas Riojanas advierten que el escenario todavía exige prudencia en el consumo de agua.

El gerente de la empresa estatal, Roberto Valle, explicó que las lluvias comenzaron de manera temprana en diciembre y modificaron el panorama que hasta entonces preocupaba a gran parte de la provincia.

Según detalló, distintas regiones atravesaban situaciones críticas en los últimos años. “Había lugares con una emergencia notable, como Chilecito, Los Sauces y Aimogasta. En el sur de la provincia también había complicaciones, con diques prácticamente secos y sistemas de riego anulados”, señaló.

Sin embargo, el escenario cambió radicalmente durante este verano. Valle destacó que varios embalses lograron recuperarse gracias a las precipitaciones. “El dique de Olta está completamente lleno, incluso desbordando por el vertedero, y en Chamical ocurrió algo similar. La situación es totalmente distinta a la de los últimos años”, aseguró.

El dique de Los Sauces aún no alcanza el nivel ideal

A pesar de la mejora general, el titular de Aguas Riojanas remarcó que el principal reservorio que abastece a la capital aún no recuperó el nivel necesario para garantizar tranquilidad a largo plazo.

De acuerdo a los registros de la empresa, las lluvias permitieron sumar cerca de 70 centímetros de volumen de agua al dique de Los Sauces. No obstante, el nivel todavía está varios metros por debajo del vertedero. “Es mucho volumen de agua, pero no alcanza para decir que el próximo verano lo vamos a administrar con total tranquilidad”, advirtió.

El funcionario recordó que durante los últimos años la cuenca estuvo extremadamente seca y que en algunos períodos las precipitaciones representaron apenas un tercio de lo habitual, lo que impactó directamente en las reservas.

Un sistema que depende mayormente del agua subterránea

Valle también explicó que el sistema de abastecimiento de la ciudad depende en gran medida de perforaciones profundas.

“En la capital, aproximadamente el 70% del agua proviene de perforaciones profundas de hasta 350 metros, mientras que el 30% restante se obtiene de perforaciones más superficiales y galerías filtrantes ubicadas en la zona del río o en la cola del dique”, detalló.

El problema, señaló, es que los niveles del acuífero subterráneo vienen descendiendo con el tiempo, lo que indica que el consumo es mayor que la recarga natural por infiltración. “Estamos consumiendo más agua de la que la naturaleza repone. Si esto continúa, vamos a tener que hacer perforaciones cada vez más lejos de la ciudad, lo que implica inversiones muy grandes y un costo mayor para el servicio”, advirtió.

Más lluvias, pero también más presión en la red

Paradójicamente, el descenso del consumo durante los días de lluvia también genera nuevos desafíos operativos para la empresa.

Valle explicó que cuando baja el consumo domiciliario —por ejemplo, porque la gente deja de regar o llenar piletas— aumenta la presión en la red de distribución. “Esa mayor presión puede provocar roturas en cañerías o acueductos dentro de la ciudad”, indicó.

Por este motivo, Aguas Riojanas incorporó personal para reforzar controles y en algunos sectores incluso debió apagar perforaciones para evitar daños en la infraestructura.

Proyectos para el futuro del agua en la provincia

Más allá de la coyuntura, el gerente adelantó que se trabaja en nuevas estrategias para asegurar el recurso hídrico a largo plazo.

Entre las iniciativas que se analizan junto a la universidad y el gobierno provincial se destacan: Sistemas de recarga artificial del acuífero, para devolver al subsuelo parte del agua de lluvia.  Reutilización de aguas grises en viviendas, lo que permitiría ahorrar entre 30% y 40% del consumo doméstico. Captación de agua de lluvia en escuelas e industrias, mediante sistemas de “cosecha de agua”.

Según Valle, estas medidas apuntan a construir un modelo más sustentable en el manejo del agua. “Tenemos que aprovechar cada lluvia para volver a recargar el acuífero y aprender a reutilizar el agua dentro de nuestros hogares”, remarcó.

El mensaje: uso responsable del agua

Pese al alivio que trajeron las precipitaciones, el titular de Aguas Riojanas insistió en la necesidad de mantener un consumo responsable. “Siempre decimos lo mismo: tenemos que ser precavidos y responsables socialmente para no llegar a situaciones donde se sequen los pozos o tengamos que hacer inversiones cada vez más costosas”, concluyó.


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