
La recaudación de provincia sigue por debajo de la inflación
El titular de la DGIP, Luis Aguilar, vinculó el deterioro con la menor actividad económica y el aumento de la morosidad.
La recaudación de impuestos de la provincia continúa mostrando un comportamiento por debajo de la inflación, una situación que, según explicó el director general de Ingresos Provinciales (DGIP), Luis Aguilar, se viene registrando desde hace varios meses y refleja el contexto económico actual.
En diálogo con Radio La Torre, Aguilar señaló que la provincia viene registrando incrementos nominales en la recaudación, pero que, al comparar esos resultados con la evolución de los precios, el crecimiento queda por debajo de la inflación.
El funcionario explicó que uno de los principales indicadores de este escenario aparece en el comportamiento del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, debido a que grava directamente la actividad económica.
“El impuesto sobre los ingresos brutos, justamente el impuesto que grava la actividad económica, habla a las claras que la economía está en una meseta”, sostuvo Aguilar.
Según el titular de la DGIP, esta situación no se limita a La Rioja, sino que también se observa en otras jurisdicciones del país. En ese sentido, afirmó que distintas administraciones tributarias están atravesando una caída de la recaudación en términos reales.
Aguilar remarcó además que, desde que está al frente del organismo, en 2018, es la primera vez que observa un crecimiento de la recaudación por debajo de la inflación. Incluso comparó el escenario actual con el período de la pandemia, cuando se habían postergado vencimientos y la actividad comercial había sufrido fuertes restricciones.
Morosidad y mayor adhesión a la moratoria
Otro de los aspectos señalados por el funcionario fue el incremento de la morosidad durante el último año, particularmente en los impuestos patrimoniales.
Aguilar explicó que esta situación motivó la implementación de una moratoria destinada a facilitar la regularización de las deudas de los contribuyentes.
En apenas un mes, el régimen acumuló más de 4.000 adhesiones, de acuerdo con los datos aportados por el titular de la DGIP.
La medida contempla distintas alternativas para cancelar las obligaciones. Entre ellas, el pago de contado, la cesión de haberes y el débito automático, con la posibilidad de acceder a una quita total de los intereses resarcitorios y cancelar el capital adeudado.
También se habilitaron planes de pago de hasta 24 cuotas.
El funcionario indicó que la mayor morosidad se observa especialmente en el Impuesto Automotor y el Impuesto Inmobiliario, tributos que alcanzan directamente a los contribuyentes particulares.
“Por el incremento que hemos visto en el tema de la morosidad, sobre todo por ahí en impuestos patrimoniales que es el impuesto automotor y el impuesto inmobiliario”, explicó.
La recaudación tuvo un repunte en septiembre
Aguilar también aclaró que los datos que reflejaban la caída de la recaudación correspondían a un período anterior y que posteriormente se produjo una recuperación.
En ese sentido, precisó que durante septiembre la recaudación registró un repunte cercano al 20%, que atribuyó principalmente al impacto de la moratoria.
Sin embargo, advirtió que, pese a esa recuperación, los ingresos tributarios provinciales todavía permanecen por debajo de la inflación.
Más de $500 millones recaudados con Chachos
Durante la entrevista, Aguilar también confirmó que los contribuyentes utilizaron Chachos para cancelar impuestos provinciales.
Según detalló, ingresaron aproximadamente $500 millones en ese concepto, con una fuerte participación de los comerciantes que recibieron el bono y posteriormente lo utilizaron para cumplir con sus obligaciones tributarias.
El titular de la DGIP consideró que el mecanismo tuvo un resultado positivo para la recaudación provincial.
De cara a los próximos meses, Aguilar sostuvo que el objetivo es revertir la pérdida frente a la inflación, aunque planteó que el escenario económico nacional dificulta esa posibilidad.
“Esperemos revertirlo”, expresó, aunque sostuvo que actualmente no observa medidas económicas nacionales que puedan contribuir a mejorar el poder adquisitivo de la población.
Ante este escenario, el funcionario resumió la situación con una definición: “Por ahora es esperar y lucharla, lucharla de los dos lados”.

