
Juan Enrique: “La reforma laboral de Milei es un ataque directo al trabajador y va a generar una nueva crisis”
El contador y director de Sigma Global S.A., advirtió que la reforma laboral impulsada por el Gobierno Nacional busca bajar costos empresariales a costa de los trabajadores y podría derivar en una fue
El contador y director de Sigma Global S.A., Juan Enrique, analizó en diálogo con Radio La Torre las implicancias del proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno Nacional y que comenzaría a tratarse a partir del 10 de diciembre.
El especialista advirtió que no es momento de aplicar cambios estructurales en el mercado laboral, dado que “todas las reformas deben hacerse en etapas de crecimiento económico, no en plena caída de la actividad”. Según explicó, el oficialismo apunta a reducir los costos empresariales, pero esa estrategia “ya fracasó en los 70, en los 90 y durante el gobierno de Macri”.
“El modelo económico que están aplicando busca bajarse costos al momento de despedir personal. Lo que buscan es sustituir producción por importaciones y participar de la bicicleta financiera”, afirmó Enrique.
El economista remarcó que detrás del discurso de “modernización” se esconde una flexibilización laboral regresiva, que incluye extender la jornada laboral hasta 12 o 13 horas, eliminar el pago de horas extras y limitar las indemnizaciones a 10 años de antigüedad.
“Cuando uno generaliza jornadas de 12 horas, deja de reconocer las horas extras. Además, se habla de eliminar indemnizaciones completas para trabajadores con 20 o 30 años de antigüedad. Esto no le sirve a nadie, ni siquiera al empresario”, señaló.
Enrique también cuestionó la falta de visión productiva en el Ejecutivo: “Un trabajador exhausto 13 horas no rinde más. Esto es desconocer cómo funciona la industria y la productividad. Los que impulsan estas medidas, en muchos casos, nunca tuvieron un empleado a cargo”.
Respecto a las declaraciones del gobierno y los lineamientos del futuro texto de la reforma, el contador anticipó que podría replicarse el modelo de la industria de la construcción, donde el empleador deposita mensualmente un fondo del 8,33% como posible indemnización. Sin embargo, aclaró que este esquema “no tiene sentido en industrias estables” y solo encarecería los costos laborales sin fomentar empleo.
Además, advirtió que la caída de la participación de los salarios en el Producto Bruto Interno —del 54% en 2015 al 44% actual— representa una transferencia anual de 60 mil millones de dólares desde el trabajo hacia las grandes corporaciones.
“Este gobierno responde a intereses empresariales y financieros. Lo que llaman reforma laboral es otro ataque más al trabajador y al mercado interno”, enfatizó.
Finalmente, Enrique alertó que el rumbo económico elegido “va a generar recesión, conflicto social y una nueva crisis como las que ya vimos en la historia argentina”, en referencia a los planes económicos fallidos del pasado.

