Locales Escuchar artículo

Inteligencia artificial: advierten por el impacto laboral y una posible “atrofia” de la capacidad de pensar

El consultor Matías Nahon analizó los riesgos de la inteligencia artificial, su impacto sobre el empleo y la capacidad intelectual.

La expansión de la inteligencia artificial (IA) está modificando la forma en que las personas trabajan, producen contenidos y toman decisiones. En ese contexto, Matías Nahon, consultor en fraude corporativo físico y virtual y autor del libro IA: El poder invisible, analizó los principales desafíos que plantea esta tecnología y advirtió sobre sus posibles efectos en la capacidad intelectual de las nuevas generaciones.

Durante una entrevista con Radio La Torre, Nahon sostuvo que la inteligencia artificial tendrá un impacto significativo sobre el mercado laboral y que algunos puestos de trabajo podrían ser reemplazados, especialmente aquellos vinculados con tareas mecánicas y repetitivas.

“Efectivamente, la inteligencia artificial va a desplazar muchísimos de los trabajos que nosotros hoy conocemos”, afirmó. Según explicó, el impacto podría sentirse particularmente en los primeros empleos a los que suelen acceder los jóvenes, debido a que muchas de esas tareas pueden ser realizadas por sistemas de IA “de una manera mucho más económica y eficiente”.

Sin embargo, Nahon vinculó este proceso con transformaciones tecnológicas anteriores y consideró que los grandes cambios suelen generar períodos de incertidumbre antes de producir nuevas formas de organización laboral.

En ese sentido, planteó que quienes aprendan a utilizar correctamente estas herramientas podrían tener mayores posibilidades de reconvertirse y volver a integrarse al mercado laboral.

Otro de los ejes abordados fue la preocupación expresada recientemente por referentes de grandes compañías tecnológicas acerca de los riesgos que podría generar el desarrollo de la inteligencia artificial.

Nahon consideró que esas advertencias deben analizarse con cautela y sostuvo que, además de la dimensión tecnológica, pueden existir intereses económicos y políticos detrás de determinadas declaraciones. “Me parece que como todo hay que poder también analizar el matiz político que podría haber detrás de estas declaraciones”, señaló.

Para Nahon, el desarrollo de la inteligencia artificial también debe ser observado desde una perspectiva geopolítica.

En ese marco, identificó principalmente a Estados Unidos y China como los grandes protagonistas de una disputa por el liderazgo tecnológico, aunque también señaló los avances de Rusia en materia de inteligencia artificial. “El que lidere la inteligencia artificial liderará el mundo”, sostuvo al referirse a una afirmación atribuida a Donald Trump.

Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo relacionado con el impacto cotidiano de la inteligencia artificial y la posibilidad de que su utilización permanente termine reduciendo determinadas capacidades humanas.

Nahon sostuvo que el crecimiento de la tecnología durante la última década estuvo acompañado, según su interpretación, por una disminución de determinadas capacidades intelectuales en las generaciones más jóvenes.

Como referencia, mencionó a Mensa, organización dedicada a medir capacidades intelectuales, y afirmó que una medición reciente habría registrado una disminución aproximada del 3,4% al comparar a jóvenes de hace una década con las generaciones actuales.

Frente al interrogante sobre si deberían prohibirse determinadas aplicaciones de inteligencia artificial o establecerse restricciones para determinados grupos etarios, Nahon se manifestó a favor de la regulación antes que de la prohibición.

“Yo no soy de la idea de prohibir, yo soy de la idea de regular”, afirmó.

El especialista consideró que las sociedades deberán avanzar en marcos regulatorios capaces de establecer límites frente a los posibles efectos negativos de la tecnología.

En ese sentido, destacó el avance de Europa en materia de regulación de la inteligencia artificial y señaló que, según su análisis, en Estados Unidos los marcos regulatorios son considerablemente menos desarrollados.

Más allá de los riesgos que plantea, Nahon remarcó que la inteligencia artificial forma parte de una transformación tecnológica que continuará avanzando.

Por eso, consideró que la respuesta no debería centrarse exclusivamente en rechazar la tecnología, sino también en aprender a utilizarla correctamente.

En su análisis, la capacidad de adaptación será determinante frente a los cambios que se producirán en el mundo laboral y en la vida cotidiana.

La discusión, según su planteo, ya no pasa solamente por preguntarse qué puede hacer la inteligencia artificial, sino también por determinar qué tareas, capacidades y procesos de pensamiento las personas están dispuestas a delegar en ella.

Comentarios
Volver arriba