
Índice Lomito: el relevamiento que expone la pérdida de poder adquisitivo durante la era Milei
El periodista Mattías Meragelman analizó en Radio La Torre el impacto de la inflación sobre el consumo cotidiano.
El periodista y titular de “Economía Riojana”, Mattías Meragelman, habló en Radio La Torre sobre el ya conocido “Índice Lomito”, una medición alternativa que busca mostrar cómo impacta la inflación en la vida cotidiana.
Durante la entrevista, Meragelman explicó que el objetivo del índice no es solamente medir cuánto aumentan los precios, sino cuánto puede comprar una persona con su sueldo real. Según sostuvo, el error habitual en Argentina es analizar únicamente el porcentaje de inflación sin relacionarlo con el poder adquisitivo.
“Está muy instalado esto de medir la inflación por el número que da. Entonces te dicen que antes era 12 y ahora es 3,5, y pareciera que estamos bien. Pero el dato solo no alcanza. Lo importante es qué podés comprar con tu sueldo”, señaló.
El periodista reconoció que el “Índice Lomito” está inspirado en el famoso “Índice Big Mac” utilizado internacionalmente para comparar economías, aunque adaptado a la realidad riojana y al consumo popular.
Meragelman explicó que el relevamiento se realiza desde hace varios años tomando siempre los mismos comercios y productos: lomitos, pizzas, empanadas árabes y sándwiches de milanesa.
Con esos datos, aseguró que la conclusión es clara: pese a los incrementos salariales, el trabajador estatal riojano perdió capacidad de compra. “Hoy el empleo público puede comprar menos empanadas árabes, menos pizzas, menos lomitos y menos sándwiches de milanesa que en diciembre de 2023”, afirmó.
En ese sentido, detalló que el salario mínimo estatal pasó de 185 mil pesos a 725 mil pesos durante la gestión de Javier Milei, lo que representa un aumento cercano al 270%. Sin embargo, advirtió que otros gastos crecieron todavía más. “Si yo miro solo el salario, parece un aumento importante. Pero la nafta aumentó 430%. Entonces ahí entendés por qué el dato aislado no sirve”, remarcó.
Meragelman también reveló que muchos comerciantes le reconocen que ya no tienen margen para seguir aumentando precios porque las ventas cayeron considerablemente. “Hay empresarios que te dicen: ‘No puedo aumentar porque si aumento dejo de vender’. Eso también habla del momento económico”, sostuvo.
Además, señaló que existen cambios culturales y generacionales en el consumo que modifican el mercado gastronómico local. “Los chicos más jóvenes comen más hamburguesas que lomitos. Las lomiterías también se encontraron con un cambio de época”, analizó.
Finalmente, el periodista advirtió que reducir el análisis político y económico a una sola variable puede llevar a interpretaciones equivocadas. “Nunca un dato solo alcanza para explicar la realidad. El Índice Lomito intenta justamente mostrar eso: cómo se vive realmente la economía cotidiana”, concluyó.

