
Fuerte operativo policial contra las rodadas ilegales
Hubo 18 detenidos y secuestros de motos por infracciones y faltas contravencionales, informó el subjefe de la Policía, comisario René Molina.
El subjefe de la Policía de la Provincia, comisario René Molina, confirmó que durante el último fin de semana se llevaron a cabo intensos operativos de control y prevención en distintos puntos de La Rioja para frenar las denominadas rodadas, encuentros de motociclistas que suelen alterar el orden público y las normas de tránsito.
“Si bien circular libremente es un derecho, cuando se alteran las normas y el orden público, la Policía debe actuar”, sostuvo Molina en diálogo con Radio La Torre. Según precisó, a nivel capital se secuestraron 110 motocicletas y hubo tres detenidos, mientras que en el interior provincial el número total ascendió a 141 motos retenidas y 18 detenidos contravencionales.
El funcionario explicó que los controles se realizaron de forma articulada entre las distintas regionales policiales con el objetivo de garantizar la tranquilidad y la seguridad vial.
Respecto a las sanciones, Molina aclaró que se distingue entre infracciones de tránsito —como la falta de casco protector— y las faltas contravencionales previstas en el Código de Convivencia. En ambos casos, los conductores fueron identificados y sancionados según la normativa vigente.
Las multas pueden ser severas: “Cada unidad equivale al jornal de un peón general, unos $37.000, y pueden aplicarse hasta 30 unidades, lo que representa multas de entre 370 mil y un millón de pesos”, detalló el subjefe.
Además, los propietarios de los vehículos tienen 30 días corridos para regularizar la situación y retirar la motocicleta con toda la documentación en regla. Pasado ese plazo, el rodado puede pasar a disposición del Estado para su incorporación a programas de seguridad vial, ser compactado o subastado públicamente, dependiendo de su estado.
Molina también destacó que la mayoría de los infractores no llevaba casco protector, una conducta que —según señaló— sigue siendo una de las más frecuentes y peligrosas.
“Buscamos que los jóvenes comprendan que estas acciones no solo infringen la ley, sino que ponen en riesgo sus vidas y las de los demás”, remarcó el comisario.

