
Estrategias territoriales contra la violencia de género: destacan el trabajo en red y la prevención en barrios y municipios
Desde la Secretaría de la Mujer detallaron el abordaje territorial en la provincia, con foco en prevención, articulación institucional y acompañamiento comunitario ante situaciones de violencia.
En una nueva edición de la columna "Voces en clave de género" de la Secretaría de la Mujer y Diversidad en Radio La Torre, la directora de la Red Municipalista, Martina Lagoria, y la directora de Prevención y Erradicación de las Violencias, Magdalena Zalaya, expusieron las estrategias que se llevan adelante en la provincia para abordar las violencias de género desde una perspectiva territorial y comunitaria.
Lagoria explicó que el eje central de su área es el trabajo en territorio y la articulación con las direcciones de mujer de todos los municipios de la provincia. En ese sentido, detalló que la Red Municipalista funciona como un nexo entre los equipos técnicos y las áreas locales, con el objetivo de fortalecer las políticas públicas, brindar capacitaciones y generar herramientas para intervenir ante situaciones de violencia.
“Buscamos colaborar en el monitoreo de políticas públicas y dar herramientas para que cada municipio pueda abordar estas problemáticas en su realidad”, sostuvo. Además, remarcó que el trabajo no se limita al interior provincial, sino que también incluye acciones en la capital, con abordajes directos en barrios, centros vecinales, merenderos y espacios comunitarios.
Por su parte, Zalaya hizo hincapié en la importancia de la prevención como eje fundamental de la política pública. Según explicó, el objetivo no es solo sensibilizar, sino también promover una revisión de las conductas sociales que muchas veces sostienen situaciones de violencia de manera naturalizada.
“Trabajamos sobre la construcción de vínculos y sobre hábitos que, aunque parezcan inofensivos, terminan afectando la vida de las personas”, señaló. En ese marco, destacó la necesidad de una intervención articulada con instituciones como salud y educación, para ampliar el alcance de las acciones.
Ambas funcionarias coincidieron en que la presencia en territorio permite detectar situaciones críticas y acompañar a las personas desde una etapa temprana. En este sentido, Zalaya subrayó que uno de los avances más significativos es que cada vez más mujeres reconocen situaciones de violencia en instancias iniciales, como la violencia psicológica o económica, y no únicamente en casos extremos.
En cuanto a los dispositivos de acompañamiento, destacaron el rol de Casa Pachacusi como un espacio abierto a la comunidad, donde se desarrollan talleres, capacitaciones y actividades orientadas a fortalecer la autonomía personal. Según explicaron, estas propuestas buscan generar redes de contención y brindar herramientas para que las personas puedan construir proyectos de vida por fuera de los círculos de violencia.
Lagoria, en tanto, detalló que ante situaciones detectadas en territorio, el equipo trabaja en la desnaturalización de la violencia, la orientación y la derivación responsable hacia los organismos correspondientes. También resaltó la importancia del acompañamiento comunitario y el rol de referentes barriales, docentes y organizaciones sociales en la detección de casos.
Finalmente, ambas funcionarias remarcaron que el abordaje no está dirigido exclusivamente a mujeres, sino que también incluye a varones y a toda la comunidad, con el objetivo de generar cambios culturales profundos. “La prevención es transversal y necesita del compromiso de toda la sociedad”, coincidieron.

