
“Estamos frente a un gobierno cruel y maligno”: Graciela Aleñá tras el decreto que disuelve Vialidad Nacional
La secretaria general del gremio, acusó al Ejecutivo nacional de impulsar una “masacre institucional”.
La publicación del decreto oficializando la disolución de Vialidad Nacional encendió una señal de alerta en todo el país. Este martes, Graciela Aleñá, titular del Sindicato de Trabajadores Viales y Afines, dialogó con Radio La Torre y expresó su “profunda preocupación” por la medida, que pone en jaque a más de 5.200 trabajadores y amenaza con fragmentar el sistema federal de infraestructura.
“Estamos frente a un gobierno cruel y maligno”, afirmó Aleñá, y cuestionó que el decreto no brinde precisiones sobre qué organismo se hará cargo del mantenimiento de rutas. “Se va a perder la integración territorial. Las provincias más pobres van a quedar aisladas”, advirtió.
La gremialista también denunció que el Ejecutivo retuvo fondos del impuesto a los combustibles que debían financiar obras viales, una cifra que rondaría los 350 mil millones de pesos. “Lo veníamos denunciando desde abril”, aseguró, y anticipó que están preparando un amparo judicial para impugnar el decreto.
Según datos del gremio, en La Rioja hay 160 trabajadores de planta y varios contratados en incertidumbre total. “El decreto no menciona qué pasará con los contratos ni con el Fideicomiso que debe garantizar las inversiones en infraestructura”, detalló Aleñá.
Este martes se realiza una asamblea nacional en Buenos Aires junto a gremios del transporte, y no se descartan medidas de fuerza. “Los gobernadores deben pronunciarse, como ya lo hizo el de La Pampa”, reclamó.
La dirigente también cuestionó los informes utilizados por el Gobierno para justificar la medida, señalando errores y falsedades en los datos sobre la planta de personal. “La proporción de personal operativo y administrativo está totalmente tergiversada”, denunció.
El decreto firmado por el presidente Milei y promocionado por el ministro Federico Sturzenegger fue calificado por los trabajadores como una “fiesta para unos pocos y una tragedia para el país”, ya que afectará directamente la producción, el turismo, el transporte y, en última instancia, la seguridad de quienes transitan las rutas nacionales.

