
“En invierno no hay que dejar de comer rico, sino elegir mejor”
Con la llegada del frío, aumentan las comidas calóricas. La especialista Fabrizia Yalid advierte sobre los riesgos de los ultraprocesados y brinda pautas para cuidar la salud.
Con la llegada de las bajas temperaturas, también cambian los hábitos alimentarios. La coordinadora de Nutrición, Dra. Fabrizia Yalid, advirtió que durante el invierno aumenta el consumo de comidas más calóricas, pero remarcó que el desafío no es restringir, sino mejorar la calidad de lo que se consume.
“La clave no es dejar de comer rico, sino priorizar alimentos mínimamente procesados y volver a lo natural”, explicó. En ese sentido, diferenció los alimentos procesados de los ultraprocesados, señalando que estos últimos —con alto contenido de aditivos— son los que deben limitarse por su impacto negativo en la salud.
Yalid insistió en que no existen alimentos prohibidos, pero sí hábitos que deben revisarse. “El problema no es qué comemos, sino cuánto y cómo lo hacemos”, afirmó, al tiempo que recomendó organizar la alimentación diaria con cuatro comidas principales y colaciones cada tres horas.
Uno de los puntos centrales que remarcó fue la importancia de volver a preparaciones caseras. “Hay que recuperar lo que se hacía antes, como una sopa de verduras casera. Mientras más color tenga el plato, más nutrientes aporta”, sostuvo. Además, sugirió cocinar en cantidad y conservar porciones para evitar recurrir a opciones rápidas y poco saludables.
La especialista también advirtió sobre el contexto actual, donde predominan hábitos poco saludables. “Hoy vivimos en un entorno obesogénico. La mayoría de la población tiene sobrepeso u obesidad por el tipo de alimentación que lleva”, explicó, citando datos de encuestas nacionales.
En cuanto a la composición del plato, recomendó que la mitad esté compuesta por verduras, un cuarto por proteínas y el resto por otros alimentos como cereales o pastas, siempre en porciones moderadas. “No se trata de eliminar alimentos, sino de equilibrarlos”, aclaró.
También hizo hincapié en el consumo de frutas y verduras, con un objetivo mínimo de cinco porciones diarias, y en la importancia de incorporar alimentos de estación, más accesibles y nutritivos. En épocas de frío, destacó especialmente los cítricos por su aporte de vitamina C para fortalecer el sistema inmunológico.
Otro punto clave es la hidratación. “El 70% del cuerpo es agua. Si no consumimos lo suficiente, no podemos hablar de una persona saludable”, subrayó, alertando sobre el consumo excesivo de bebidas azucaradas.
Respecto a las alternativas ante la caída del consumo de carne, Yalid recomendó incorporar otras fuentes de proteínas como huevo, lácteos y derivados, siempre combinados con verduras para lograr una alimentación equilibrada.
Finalmente, se refirió al ayuno intermitente, una práctica en auge. Si bien reconoció que puede generar resultados a corto plazo, advirtió que no es sostenible en el tiempo. “No es una estrategia que permita mantener hábitos saludables duraderos. Lo importante es sostener una alimentación equilibrada en el tiempo”, afirmó.
“La gente no debe tener miedo a cambiar hábitos. Eso es lo que realmente garantiza salud a largo plazo”, concluyó, invitando a la comunidad a acercarse a los centros de salud donde hay profesionales disponibles para asesoramiento nutricional.

