
El frío en plena primavera tiene explicación: “Son vientos de origen antártico, no cambio climático”
El geógrafo y especialista en cambio climático Víctor Fuentes explicó las razones detrás de los días de frío en plena primavera y adelantó qué esperar para noviembre en materia de lluvias.
El repentino descenso de las temperaturas que sorprendió a buena parte del país en los últimos días, incluyendo a La Rioja, tiene una explicación científica. En diálogo con Radio La Torre, el profesor Víctor Fuentes, geógrafo y especialista en cambio climático, aseguró que este fenómeno “no está vinculado al cambio climático, sino a corrientes meteorológicas naturales” propias de la época.
“Esto obedece a corrientes meteorológicas naturales. No tiene relación directa con el cambio climático, sino con la dinámica del sistema Enos, la corriente del Niño”, explicó Fuentes.
Según detalló el especialista, los vientos fríos que invadieron gran parte del territorio argentino tienen origen antártico, aunque no se trata de un “frío polar” extremo.
“El sistema de corrientes que proviene del Pacífico, especialmente desde las costas del Perú y Chile, interactúa con masas de aire de la Antártida y luego asciende por el Atlántico. Eso provoca que lleguen vientos fríos al centro y norte del país”, describió.
Fuentes precisó que estas condiciones durarán pocos días, estimando entre “cuatro y seis jornadas” antes de que las temperaturas se estabilicen nuevamente con valores propios de la primavera.
A partir del fin de semana, adelantó, “el termómetro volverá a subir paulatinamente”.
En cuanto a las perspectivas para noviembre, el especialista anticipó mayores precipitaciones en el norte argentino, lo cual podría representar una buena noticia para regiones afectadas por la sequía.
“La Rioja es la provincia más seca del país, con suelos muy arenosos y escasez de lagos y ríos permanentes. Por eso, toda lluvia es una bendición. Si las precipitaciones llegan como se espera, podrían mejorar los suelos, los pastizales y los cultivos”, destacó Fuentes.
Finalmente, el geógrafo recomendó precaución frente a los cambios bruscos de temperatura:
“Tanto el frío como el calor pueden provocar golpes térmicos. Las horas críticas son el amanecer y el atardecer, cuando la humedad y la temperatura cambian con mayor intensidad”, advirtió.

