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El FMI vuelve a la Argentina tras ocho años: qué busca en la revisión del acuerdo y cuáles son las reformas que vuelven al centro del debate

La investigadora del CEPA, Julia Regueira, analizó la visita de la titular del FMI y advirtió sobre las reformas que el organismo impulsa, las metas incumplidas y el futuro del acuerdo con Argentina.

La visita de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) a la Argentina marca un hecho poco frecuente: según explicó la investigadora del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Julia Regueira, hacía ocho años que un titular del organismo no visitaba el país.

En Radio La Torre, Regueira sostuvo que el viaje se produce por invitación del presidente Javier Milei y en el marco de la tercera revisión del acuerdo de Facilidades Extendidas firmado entre el Gobierno argentino y el organismo internacional.

La especialista explicó que el principal objetivo del Gobierno es obtener una evaluación favorable que permita asegurar los próximos desembolsos previstos en el programa financiero.

Según detalló, esta revisión adquiere especial relevancia porque, por primera vez desde la firma del acuerdo, la Argentina no logró cumplir la meta fiscal comprometida para el 30 de junio.

Regueira indicó que el superávit alcanzado fue de 6,3 billones de pesos, por debajo del objetivo de 6,9 billones. Incluso recordó que esa meta ya había sido flexibilizada previamente desde los 8,5 billones originales.

En ese contexto, señaló que el Ejecutivo buscará obtener un "waiver", mecanismo mediante el cual el FMI puede aprobar una revisión pese al incumplimiento de determinados objetivos.

Más allá del resultado de la auditoría, Regueira aseguró que existen diferencias de criterio entre el Fondo Monetario y el equipo económico encabezado por Luis Caputo.

Explicó que uno de los principales desacuerdos gira en torno al regreso de la Argentina a los mercados internacionales de crédito.

Mientras el Gobierno no considera prioritario acelerar ese proceso, sostuvo que el FMI entiende que recuperar cuanto antes el acceso al financiamiento internacional resulta fundamental para afrontar los compromisos futuros.

Según indicó, las diferencias también aparecen en las proyecciones sobre la emisión de deuda para los próximos años y se profundizan especialmente hacia 2027.

Las reformas estructurales vuelven a escena

Para la investigadora del CEPA, uno de los aspectos centrales de la visita está relacionado con las denominadas reformas estructurales que el FMI viene reclamando desde hace años.

En ese sentido, recordó que el Gobierno asumió el compromiso de enviar antes de fin de año proyectos vinculados con:

Reforma tributaria.

Reforma previsional.

Reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.

Privatizaciones.

Cambios en distintos mecanismos vinculados al sistema tributario. Regueira consideró que las reformas tributaria y previsional representan los puntos de mayor sensibilidad política y social debido al impacto que podrían tener sobre trabajadores y jubilados.

Como ejemplo de los cambios propuestos, la investigadora mencionó el impuesto a las Ganancias.Según explicó, actualmente lo paga el 8,2% de los trabajadores formales, mientras que —de acuerdo con su análisis del documento del FMI— el organismo plantea ampliar ese universo hasta alcanzar aproximadamente al 20% de los trabajadores registrados.

Además, señaló que también se propone equiparar determinadas cargas del monotributo con ese esquema impositivo para incrementar la recaudación. A su entender, estas medidas implicarían una mayor presión sobre los ingresos de los hogares.

Otro de los ejes mencionados por Regueira fue la reforma previsional. Recordó que se trata de una discusión que ya estuvo presente durante la gestión de Mauricio Macri y que ahora vuelve a formar parte de la agenda del organismo internacional.

Indicó que se trata de uno de los temas con mayor sensibilidad social, especialmente en un contexto donde continúan las movilizaciones de jubilados reclamando mejoras en sus haberes.

La especialista también puso el foco sobre los vencimientos futuros de la deuda. Explicó que si bien los compromisos correspondientes al segundo semestre de 2026 podrían resultar administrables, la situación se complejiza significativamente en 2027 y 2028, años en los que —según precisó— los pagos previstos ascienden a aproximadamente 6.000 millones y 7.700 millones de dólares, respectivamente.

Finalmente, Regueira señaló que el FMI pretende que los compromisos asumidos con la Argentina trasciendan los cambios de gobierno y se conviertan en una política de Estado. Sin embargo, manifestó sus dudas respecto de esa posibilidad y consideró que un eventual cambio de signo político podría revisar las metas, los acuerdos y las condiciones pactadas con el organismo.

En el plano personal, expresó además que le preocupa que la Argentina no cuente con mayor margen para plantear una posición soberana frente al Fondo Monetario Internacional y opinó que la visita podría representar un respaldo político adicional para la administración nacional.

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