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Dr. Diego Fernández Slezak: “La IA no reemplaza humanos, reemplaza tareas”

El experto de la UBA encabezó un curso de inteligencia artificial con más de 200 estudiantes y advirtió que la tecnología está masificada, pero no democratizada.

El reconocido investigador, profesor de la Universidad de Buenos Aires e integrante del CONICET, Dr. Diego Fernández Slezak, desembarcó en La Rioja para encabezar un masivo curso de capacitación en Inteligencia Artificial dirigido a estudiantes universitarios. La actividad, realizada en el Paseo Cultural, reunió a más de 200 jóvenes de la Universidad Nacional de La Rioja, la UTN y otras instituciones privadas.

En diálogo con Radio La Torre, el especialista explicó que el objetivo central de la formación es aprender a usar la tecnología de manera consciente y estratégica, especialmente porque los universitarios de hoy serán los “trabajadores del futuro”. En ese contexto, remarcó que comprender cómo funciona la IA es clave para no quedar rezagado ante un mundo que cambia a velocidad vertiginosa.

Consultado sobre el eterno debate acerca de si la inteligencia artificial desplazará trabajos humanos, Fernández Slezak ofreció una mirada distinta a la habitual:

“Prefiero pensar en la inteligencia artificial reemplazando tareas no humanas. El valor está en identificar cuáles de nuestras actividades son verdaderamente humanas y cuáles pueden automatizarse.”

Según el especialista, este análisis “nos rehumaniza”, porque obliga a reflexionar sobre aquello que ninguna máquina puede replicar: creatividad, sensibilidad, vínculos sociales, intuición y juicio subjetivo. A su vez, planteó que la reconversión laboral será uno de los grandes desafíos de esta década.

Uno de los pasajes más fuertes de la entrevista llegó cuando el experto habló de la supuesta “democratización” de la IA, concepto que se repite en discursos tecnológicos globales. Lejos de coincidir, fue categórico:

“Hay una masificación de inteligencias artificiales, pero no democráticas. Cinco grandes tecnológicas manejan la tecnología.”

Para Fernández Slezak, esto abre un problema grave: la falta de soberanía tecnológica y la ausencia de regulaciones que impidan que unas pocas compañías concentren un poder sin precedentes. Aseguró que el riesgo de escenarios distópicos —como aquellos imaginados en sagas cinematográficas— no pasa por máquinas autónomas, sino por la pérdida de control institucional sobre sistemas que ya influyen en cultura, economía y comunicación.

El investigador también se refirió a una tendencia creciente entre adolescentes y jóvenes: usar ChatGPT como herramienta de contención emocional. Su advertencia fue tan clara como dura:

“Lo que sienten es cierto: ChatGPT es empático y condescendiente. Pero ese es el peor error. En salud mental es gravísimo.”

Contó que la propia plataforma ha debido bloquear consultas de tipo psicológico y derivar automáticamente a profesionales, justamente porque no puede asumir ese rol sin generar riesgos. “No hay que usarlo como acompañante terapéutico, psicólogo ni consejero emocional”, subrayó.

Aunque se definió como “integrado” en términos de Umberto Eco —es decir, alguien que valora y convive con la tecnología—, Fernández Slezak insistió en la necesidad de combinar uso crítico, aprendizaje profundo y responsabilidad institucional:
“La IA puede ayudarnos a vivir en un mundo mejor, pero solo si hay conciencia, regulación y soberanía.”

Su paso por La Rioja dejó un mensaje claro para docentes, estudiantes y autoridades: la inteligencia artificial no es un universo abstracto ni futurista; ya está moldeando la vida cotidiana y exige decisiones urgentes, informadas y éticas.

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