
De alumno a formador: el joven riojano que impulsa la robótica competitiva y busca abrir oportunidades para las juventudes
Martín Bravo, entrenador de la Liga de Robótica, contó cómo la tecnología cambió su vida y hoy impulsa a jóvenes a formarse, competir y acceder a oportunidades educativas.
Martín Bravo, actual entrenador de robótica competitiva y estudiante de Ingeniería Electrónica, relató cómo su camino en la tecnología comenzó desde muy joven y terminó definiendo su vocación profesional.
Según explicó, su vínculo con la robótica se inició en el Núcleo del Conocimiento, donde no solo se formó como estudiante, sino que hoy también se desempeña como docente. Su rol actual está enfocado en la robótica competitiva, un espacio donde entrena a jóvenes para participar en torneos a nivel provincial y nacional.
Bravo participa desde hace cuatro años en competencias de robótica, destacando que se trata de un ámbito inclusivo, donde pueden competir desde estudiantes de secundaria hasta universitarios y aficionados adultos. Además, detalló que estos certámenes se desarrollan durante todo el año y que La Rioja cuenta con una fecha fija en septiembre, sumando también nuevas iniciativas como la Liga Provincial.
Uno de los aspectos centrales de su trabajo es generar un puente entre la robótica básica que se enseña en las escuelas y un nivel más avanzado y motivador. En ese sentido, explicó que muchos jóvenes no encuentran espacios para desarrollar habilidades prácticas, por lo que estos talleres buscan potenciar ese crecimiento.
En cuanto al aprendizaje, remarcó que la robótica permite desarrollar capacidades clave como el trabajo en equipo, la investigación autónoma y la resolución de problemas. “Los chicos investigan, prueban y mejoran constantemente sus proyectos”, sostuvo.
Además, destacó el desarrollo de proyectos como kits educativos open source, orientados a facilitar el acceso a la robótica competitiva. Estos buscan que los estudiantes puedan dar sus primeros pasos en la construcción de robots funcionales y avanzar en su formación tecnológica.
Bravo también puso el foco en la falta de participación de escuelas secundarias en este tipo de competencias, señalando que ampliar esa base es uno de los principales desafíos. En esa línea, valoró la importancia de generar más oportunidades para que los jóvenes descubran vocaciones antes de llegar a la universidad.
Finalmente, resaltó la creación de un canal de difusión de oportunidades, destinado a estudiantes secundarios, donde se comparten becas, programas, campamentos y experiencias educativas tanto en el país como en el exterior. Según explicó, muchos jóvenes desconocen estas posibilidades o no se animan a postularse.
Como mensaje final, invitó a los chicos a animarse a ingresar al mundo de la robótica: “Es difícil al principio, pero hay que perder el miedo. Es una experiencia que enseña muchísimo y abre muchas puertas”.

