
Condena judicial de $30 millones por difamación en redes sociales
La Justicia consideró acreditado un hostigamiento sostenido con publicaciones y cuentas falsas.
Un fallo judicial en la provincia comienza a sentar un precedente en torno al uso de redes sociales y sus consecuencias legales. Según confirmó el abogado Pablo Arrieta, una persona fue condenada a abonar cerca de 30 millones de pesos por realizar denuncias falsas y difamar de manera sistemática a su expareja a través de distintas plataformas digitales.
De acuerdo a lo detallado por el letrado, los hechos se iniciaron en 2020, cuando comenzaron a difundirse publicaciones en redes como Instagram, Facebook y WhatsApp con acusaciones públicas hacia la otra parte. Además del uso de su perfil personal, se detectó la utilización de cuentas falsas para amplificar el hostigamiento.
“El derecho al honor, al buen nombre y a la imagen no cesa por estar en redes sociales”, remarcó Arrieta, quien destacó que el proceso judicial fue complejo debido a la escasa jurisprudencia previa en la provincia sobre este tipo de casos.
En una primera instancia, la Justicia ordenó eliminar las publicaciones y cesar con las conductas denunciadas. Sin embargo, la medida no fue acatada y las acciones continuaron, lo que derivó en una demanda por daños y perjuicios.
Según explicó el abogado, las acusaciones generaron un fuerte impacto en la vida personal y laboral de su representado, un agente policial, quien incluso debió afrontar un sumario administrativo a raíz de los señalamientos públicos.
En paralelo, las denuncias por violencia de género presentadas en el marco del conflicto fueron desestimadas por la Justicia, al no encontrarse elementos que las acreditaran.
En cuanto a la condena económica, Arrieta precisó que en una primera etapa se había fijado un monto cercano a los 4 millones de pesos, pero tras la actualización correspondiente, la cifra asciende actualmente a unos 30 millones, a la espera de su aprobación definitiva.
El fallo también establece una medida de reparación simbólica: la publicación de la sentencia en las redes sociales utilizadas, incluyendo perfiles personales y cuentas falsas, con el objetivo de revertir el daño ocasionado.
Para el abogado, el caso deja un mensaje claro sobre los límites en el entorno digital: “Las redes no son un espacio sin reglas. Las acciones que generan daño tienen consecuencias legales”.
Si bien la resolución aún puede ser apelada, ya generó repercusión a nivel nacional y abre el camino a nuevas demandas en un contexto donde los conflictos personales muchas veces escalan en el ámbito digital.

