
Capacitar para acercar: la Policía de La Rioja ya formó a más de 6.000 efectivos y busca reforzar la prevención
El subjefe de la Policía, comisario René Molina, destacó el rol de la capacitación como puente para construir una fuerza más cercana, moderna y enfocada en la prevención.
En diálogo con Radio La Torre, el subjefe de la Policía de La Rioja, comisario René Molina, resaltó el rol estratégico de la Dirección General de Capacitación, una de las tres áreas que conforman la Plana Mayor Policial. Durante el acto por un nuevo aniversario del organismo, Molina subrayó la importancia de un trabajo “silencioso, poco visible para la sociedad”, pero clave para garantizar una fuerza preparada ante los desafíos de la seguridad pública.
Actualmente, la Policía riojana cuenta con más de 4.000 efectivos, pero el proceso formativo excede ampliamente ese número. Según reveló el subjefe, durante este año más de 6.000 policías participaron de instancias de capacitación, incluyendo agentes que optaron por reforzar conocimientos en más de una oportunidad.
Dentro de la formación obligatoria para ascensos, 250 oficiales y 790 suboficiales pasaron por las aulas, cumpliendo con las exigencias de la Junta de Calificaciones. Paralelamente, otros 5.000 efectivos se inscribieron en cursos complementarios para continuar actualizando sus habilidades.
Molina explicó que el sistema permite llegar a toda la provincia a través de coordinadores académicos regionales y el uso de herramientas virtuales. Recordó que la pandemia abrió la puerta a una nueva etapa: “La virtualidad nos permitió llegar a Potrerillo, Las Cañitas, Malanzán, Portezuelo, a cada rincón donde antes era muy difícil acceder”.
La formación se diversificó en los últimos años. Además de capacitaciones tecnológicas, la institución incorporó una oficina de idiomas donde los efectivos pueden acceder a inglés y francés básicos, además de instancias de intercambio cultural con colectividades extranjeras. “Queremos una policía cercana, una policía amiga”, aseguró.
El funcionario remarcó que la capacitación no solo fortalece el conocimiento profesional, sino también la construcción de vínculos con la comunidad a través de actividades sociales y acciones de integración en escuelas y sectores alejados. “Buscamos cambiar la visión del policía solo asociado a la represión. Queremos profundizar la prevención y el acercamiento con la sociedad”, enfatizó.
Para Molina, la clave es lograr confianza mutua: “Entre todos podemos hacer la seguridad”.

