
Incendio en Guanchín: sexto día de combate implacable contra los focos activos
Las ráfagas reactivaron los focos de peligro mientras la ciudad cabecera sufre destrozos por las fuertes corrientes de aire
El panorama en las Sierras de Guanchín se volvió crítico en las últimas horas. El viento Zonda sopló con violencia en el llano, provocando la caída de postes y fallas eléctricas en la Estación N.º 2. En simultáneo, las ráfagas avivaron las llamas en la cumbre, destruyendo cerca de 900 hectáreas de vegetación nativa.
Combate manual a 2.000 metros de altura
Las características del terreno impiden el acceso de vehículos pesados y camiones cisterna. Debido a esto, el personal de emergencia debe enfrentar el fuego de manera directa y manual en pendientes extremas que superan los dos mil metros de altitud.
Un contingente de 150 personas trabaja intensamente dividiéndose el terreno metro a metro. El operativo incluye a:
- Brigadistas de Incendios Forestales provinciales.
- Bomberos Voluntarios de Chilecito, Chamical, Sanagasta, Chepes, Villa Unión y la Capital.
- Personal de Defensa Civil, junto a la colaboración clave de baqueanos y puesteros locales.
Las cuadrillas concentran sus esfuerzos en bloquear el avance del fuego mediante líneas de control con herramientas manuales. Los puntos más urgentes se localizan en la Quebrada de los Manzanos, la Quebrada de Cabaña y las inmediaciones de la finca de Farid Abilar. Ante la gravedad del cuadro, el intendente Rodrigo Brizuela y Doria coordina las tareas destinadas a proteger las áreas urbanas.
Humo en la región y prohibición de ingreso
El Sistema Provincial de Emergencias mantiene vigente un alerta amarilla. Las condiciones climáticas actuales combinan ráfagas intensas, niveles críticos de baja humedad y una densa nube de humo que ya cubre los departamentos de Chilecito, Sanagasta y la Capital.
Por razones de seguridad, el municipio y la provincia ratificaron la prohibición absoluta para el ingreso de civiles, voluntarios particulares o curiosos. El área presenta un riesgo extremo por la toxicidad ambiental y los cambios repentinos en la dirección del viento.
En paralelo, la comunidad local inició campañas solidarias para apoyar a las dotaciones en la sierra. Se solicita la donación de analgésicos para el desgaste físico, además de telas gruesas de jean y trapos para resguardar el equipamiento de trabajo.

