
Banco Rioja advierte un fuerte aumento de la morosidad: pasó del 13 al 30% en un año
El vicepresidente del Banco Rioja, Marcelo Becerra, alertó por el incremento de la mora y el endeudamiento familiar.
El vicepresidente del Banco Rioja, Cr. Marcelo Becerra, analizó en Radio La Torre el escenario de endeudamiento que atraviesan las familias y empresas de La Rioja y advirtió sobre un marcado deterioro de los niveles de morosidad durante el último año.
Según explicó, el endeudamiento puede originarse a través de diferentes canales: préstamos bancarios, tarjetas de crédito, cooperativas, gremios, billeteras virtuales, financieras, comercios que ofrecen financiación y también circuitos informales de crédito. A este panorama sumó un fenómeno que, según señaló, comenzó a detectar con preocupación: el endeudamiento asociado al juego online y la ludopatía.
“Es preocupante”, sostuvo Becerra al referirse al crecimiento de las deudas y a los elevados intereses que enfrentan quienes recurren a distintas alternativas de financiamiento.
Uno de los principales datos aportados por el vicepresidente del Banco Rioja corresponde a la evolución de la mora dentro de la entidad.
Al comparar julio de 2025 con julio de 2026, Becerra señaló que la morosidad de la cartera comercial pasó de aproximadamente un 13% a alrededor del 30%.
También describió un fuerte incremento en los préstamos personales. Según sus datos, el nivel de mora pasó de aproximadamente 2,5% a cerca del 15%, lo que representa más del triple respecto del registro anterior.
En el caso de las tarjetas de crédito, indicó que el endeudamiento pasó de aproximadamente 8% a 22% durante el período analizado.
Para Becerra, se trata de “un deterioro significativo” que evidencia el impacto que está teniendo el endeudamiento sobre distintos segmentos de la economía.
Advirtió por los intereses de las billeteras virtuales
El vicepresidente del Banco Rioja también puso el foco en el crecimiento de las billeteras virtuales como alternativa de financiamiento.
Explicó que muchas personas transfieren sus cuentas sueldo a plataformas digitales atraídas por los beneficios de las cuentas remuneradas, pero luego recurren a los créditos que ofrecen esas aplicaciones.
En ese sentido, cuestionó especialmente los costos financieros asociados a esos préstamos y afirmó que, en determinados casos, las tasas de interés, los recargos por mora y los costos de financiación pueden alcanzar niveles “tremendos”, incluso superiores al 1.000%.
Becerra remarcó además que desinstalar una aplicación no elimina una deuda contraída. Según explicó, la obligación permanece y eventualmente puede derivar en mecanismos de cobro, incluso por vía judicial.
Qué tasas aplica el Banco Rioja
Durante la entrevista, Becerra diferenció las tasas correspondientes a los préstamos personales de aquellas destinadas al sector comercial.
Para un crédito a 36 meses, señaló que la tasa mencionada para préstamos de consumo es del 66% y aclaró que el Banco Rioja trabaja dentro de las regulaciones establecidas por el Banco Central. “Nosotros tenemos la regulación del Banco Central”, explicó, al señalar que las tasas no son determinadas de manera arbitraria por la entidad provincial.
En el segmento comercial, detalló dos situaciones. Para las empresas que mantienen una relación de reciprocidad con el Banco Rioja, mencionó una tasa de aproximadamente 38,5% a 36 meses.
En tanto, para aquellas empresas que no trabajan con la entidad, indicó una tasa aproximada del 43,5%.
Becerra aclaró que las tasas pueden variar de acuerdo con el plazo del crédito y las condiciones de cada operación.
Diferencias con las financieras y plataformas digitales
El contador también planteó una diferencia entre las entidades bancarias y otros actores que participan del mercado crediticio.
Según su explicación, los bancos se encuentran sujetos a controles y regulaciones, mientras que billeteras virtuales, cooperativas y determinadas casas de préstamos operan bajo condiciones diferentes.
En ese marco, cuestionó los elevados costos financieros que pueden enfrentar los usuarios fuera del sistema bancario formal.
Becerra sostuvo que no resulta comparable la estructura de costos de una entidad bancaria con la de una plataforma digital y señaló que, pese a tener estructuras operativas diferentes, algunas de estas alternativas ofrecen créditos con costos financieros muy elevados.
El endeudamiento y la situación económica
Más allá de las cifras de morosidad, Becerra vinculó el crecimiento del endeudamiento con el deterioro de la situación económica de las familias.
El vicepresidente del Banco Rioja cuestionó que el análisis se limite a responsabilizar al consumidor por endeudarse para adquirir determinados bienes. Desde su perspectiva, el problema debe ser abordado desde una mirada más amplia, vinculada con los ingresos, los precios y las políticas económicas.
En ese sentido, atribuyó parte del escenario actual a las políticas implementadas por el Gobierno nacional y sostuvo que la pérdida de poder adquisitivo y el incremento de determinados costos impactan directamente sobre la economía familiar.
Becerra también cuestionó el retiro de subsidios nacionales y su impacto sobre las tarifas y sostuvo que, más allá de los indicadores macroeconómicos, las familias enfrentan aumentos concretos en servicios y productos. “Porque la microeconomía está destruida”, afirmó al referirse a la situación que, según su análisis, atraviesan los hogares.
Una preocupación que excede al sistema bancario
El diagnóstico planteado por Becerra no se limita a la situación del Banco Rioja. Su exposición muestra un escenario en el que las familias recurren a una creciente cantidad de alternativas para acceder a financiamiento, mientras aumentan los niveles de mora.
Préstamos personales, tarjetas de crédito, billeteras virtuales, financieras, comercios, cooperativas y circuitos informales forman parte de un mapa de endeudamiento cada vez más amplio.
A esto, el vicepresidente del Banco Rioja agregó el impacto que puede tener la ludopatía vinculada a los casinos virtuales, otro canal que, según afirmó, comenzó a observarse dentro de los casos de endeudamiento.
El dato central de su exposición es el fuerte incremento de la morosidad registrado entre julio de 2025 y julio de 2026: del 13% al 30% en la cartera comercial, del 2,5% al 15% en préstamos personales y del 8% al 22% en tarjetas de crédito.
Para Becerra, estos números reflejan un deterioro significativo de la capacidad de pago y un escenario de endeudamiento que requiere atención.

