
Alerta en el sector pyme: las ventas cayeron un 5,2% en febrero y acumulan diez meses de baja
El presidente de CAME, Ricardo Diab, analizó en “La Marca de la Almohada” el crítico escenario que atraviesa la mediana empresa, marcado por la pérdida del poder adquisitivo
El presidente de CAME, Ricardo Diab, analizó en “La Marca de la Almohada” el crítico escenario que atraviesa la mediana empresa, marcado por la pérdida del poder adquisitivo, la competencia de las plataformas internacionales y la ausencia de políticas de fomento al consumo.
La situación del comercio minorista en Argentina atraviesa un periodo de marcada fragilidad, con una caída en las ventas del 5,2% durante el mes de febrero. Ricardo Diab, presidente de CAME, señaló que, con excepción de un “rebote estadístico” a principios de 2025 comparado con los niveles críticos de 2024, “el sector ya acumula diez meses consecutivos de retroceso”, afirmó en “La Marca de la Almohada” en Radio UNR.
Esta tendencia negativa se explica fundamentalmente por “la erosión del poder adquisitivo de la población, la falta de opciones de financiamiento para los consumidores y la ausencia de políticas públicas que incentiven la demanda interna”, dijo.
COMPRAS AL EXTERIOR, UN PROBLEMA.
Un factor emergente que agrava el panorama es el crecimiento de las compras directas al exterior a través de plataformas online, que ya representan entre un 5% y 6% del consumo total en el sector comercial. Diab advirtió que “este fenómeno no solo afecta al comerciante local, sino que impacta directamente en la industria nacional, generando un círculo vicioso de menor producción y pérdida de empleo que termina reduciendo aún más la base de clientes potenciales”.
El temor subyacente es una posible “desconfiguración” de los centros comerciales urbanos, que podrían verse vaciados ante el cierre de negocios tradicionales.
PROVINCIA MULTIPRODUCTIVA.
A pesar de que la provincia de Santa Fe posee una estructura multiproductiva que le permite una mayor resiliencia en comparación con otras regiones del país, el horizonte económico sigue siendo “incierto”. Según relevamientos de CAME, aunque “un 44% de los asociados mantiene la expectativa de una mejora para el próximo año, un porcentaje similar cree que la situación se mantendrá igual o empeorará”.
Diab se mostró escéptico frente a un cambio de tendencia inmediato, argumentando que “no visualiza variables claras, como una mejora real de los salarios o un financiamiento más accesible, que permitan revertir el actual cuadro de situación”.
Finalmente, el titular de la entidad destacó que el financiamiento blando ha demostrado ser “una herramienta eficaz en rubros sensibles como indumentaria y calzado, pero reconoció que su implementación choca con la actual política estatal de déficit cero y la quita de subsidios a las tasas de interés”.
RESISTIR.
Por el momento, las pymes se encuentran en “una etapa de resistencia, esperando que se produzca una convergencia entre el valor de los productos y la capacidad de compra de los ciudadanos, mientras el sector intenta sostenerse en un contexto de ganancias mínimas y costos crecientes” finalizó.

