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Alba Rosa “Nena” Lanzillotto y Ariel Ferraro descansaran en a su tierra natal

Este 22 de enero, sus familiares celebrarán sus vidas y ofrendarán sus cenizas a la tierra que los vio nacer.

Alba Rosa “Nena” Lanzillotto y Ariel Ferraro vuelven a reunirse amorosamente en La Rioja, para, según su voluntad, dejar sus cenizas en la tierra natal. En este sentido, se invita a toda la comunidad a celebrar sus vidas y honrar su legado entre amigos, compañeros y familiares, el

próximo domingo 22 de enero a las 19:30 hs. en la casa donde ambos vivieron, calle 25 de Mayo 297 de la capital provincial. Desde la organización, pidieron a las y los concurrentes asistir con puntualidad.

Un poco de su historia

Alba Rosa “Nena” Lanzillotto

Nació en La Rioja en 1928. Fue Profesora de Castellano y Literatura y tempranamente se vinculó a los movimientos culturales de su provincia.

Se casó con el poeta Ariel Ferraro, con quien tuvo 2 hijos.

Cuando asumió como Obispo Enrique Angelelli se sumó a su pastoral. El día del golpe de Estado de 1976 fue detenida. La dictadura fue impiadosa con su familia: su hermano mayor estuvo preso varios años, el segundo debió escapar de La Rioja y sus hermanas menores, las mellizas Ana María y María Cristina junto a sus compañeros, fueron secuestradas y desaparecidas.

A finales de aquel año partió al exilio, primero a Montevideo y luego a Madrid, donde se reencontró con otros riojanos y argentinos en su misma condición. En su barrio de Vallecas se integró en comunidades cristianas. Participó de actividades solidarias con colectivos de nuestro continente. “En el exilio nos asumimos latinoamericanos” -confesó.

En 1984, con el renacimiento democrático, Alba regresó al país. Finalmente se radicó en Buenos Aires, donde falleció su marido en noviembre de 1985.

Se integró a Abuelas de Plaza de Mayo para buscar a su sobrino, hijo de Ana María, quien estaba embarazada de ocho meses cuando fue secuestrada. Formó parte de la Comisión Directiva de Abuelas, organización que integró durante 20 años. Militante y solidaria, nunca dejó de participar en actividades vinculadas a los Derechos Humanos, a las comunidades cristianas de base y a “memoria, verdad y justicia”.

En 2016 encontró a su sobrino, Maximiliano, entonces el nieto recuperado 121. “Qué lindo tenerte en casa”, le dijo ella cuando lo abrazó por primera vez.

Alba falleció a los 94 años, el 29 de junio del año pasado.

Ariel Ferraro (José Humberto Pereyra)

Nació en Corral de Isaac, en el sur de los llanos riojanos, en 1925. Poeta… y de los grandes. Figura central del quehacer cultural riojano durante 40 años, tendió lazos con reconocidos escritores nacionales y extranjeros de su época. Referente ineludible y amigo generoso tanto de los consagrados como de los noveles poetas y artistas.

 Fue el gran renovador de las letras en su provincia. Con un lenguaje nuevo y sorprendente, su producción concitó la adhesión de las jóvenes generaciones y el reconocimiento de sus pares en el país y más allá. Promotor incesante de hechos e instituciones culturales colectivas, fue fundador del célebre Grupo Calíbar allá por los años 50 y 60, que puso a La Rioja en un lugar de referencia. Su escritorio de la calle 25 de mayo fue acaso el lugar de congregación más emblemático y fecundo de la cultura provincial.

Ariel Ferraro fue también docente, periodista, dramaturgo y crítico de arte. Publicó numerosos libros de poesía -algunos cosecharon premios importantes- y un cúmulo de textos inéditos que fueron reunidos en 2019 en el volumen “Poesía Completa”, editado en nuestra provincia en el marco de la colección “Ciudad de los Naranjos”. También ha sido notable su aporte al cancionero de la música popular, con letras muy bellas que se publicaron en dos volúmenes “El Canto del Poeta” I y II, entre 2015 y 2021.

Ariel fue perseguido, como tantos de sus colegas, y debió partir al exilio en 1976. En Madrid, donde recaló, tuvo participación en instituciones culturales, revistas literarias. Fue además docente de tiempo completo y estudiante universitario. Pero siempre tuvo tiempo para acompañar las iniciativas y acciones de los exiliados argentinos y latinoamericanos.

En 1984 regresó a nuestro país y falleció al año siguiente en Buenos Aires, un 4 de noviembre.

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