
Advierten que el papa León XIV no debería viajar a Latinoamérica tras la cirugía pulmonar
El médico Douglas Nazareno explicó los riesgos de los vuelos, la altura y una agenda exigente tras la extirpación de una parte del pulmón derecho.
El médico Douglas Nazareno explicó los riesgos de los vuelos, la altura y una agenda exigente tras la extirpación de una parte del pulmón derecho. “Si fuera un paciente mío, le diría que no viaje”, sostuvo.
La recuperación del papa León XIV tras una cirugía por cáncer de pulmón abrió interrogantes sobre la posibilidad de que concrete su visita prevista a Latinoamérica. El médico neumonólogo Douglas Nazareno analizó el diagnóstico, los tratamientos que podrían indicarse y los riesgos que implicaría afrontar un viaje internacional en esta etapa.
En diálogo con Radio La Torre, el especialista explicó que al Pontífice se le diagnosticó un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer que fue detectado durante la intervención quirúrgica mediante un análisis anatomopatológico.
Según detalló, durante la operación se extirpó el nódulo maligno y el lóbulo inferior del pulmón derecho. Ahora, los estudios sobre la pieza quirúrgica permitirán determinar el tamaño real del tumor, establecer si existe compromiso de los ganglios cercanos e identificar posibles mutaciones genéticas que puedan orientar el tratamiento posterior.
Nazareno indicó que, si el tumor es pequeño, está localizado y no presenta compromiso ganglionar, la cirugía podría ser suficiente. En cambio, si los estudios detectan factores que aumenten el riesgo, podría ser necesario recurrir a tratamientos complementarios, como quimioterapia o inmunoterapia.
El médico señaló que actualmente existen terapias más dirigidas que las utilizadas tradicionalmente, aunque la decisión dependerá de los resultados de los análisis posteriores a la operación.
Respecto de la edad del Papa, consideró que es un factor a tener en cuenta, pero no necesariamente determinante. Para el especialista, el escenario más favorable sería que la lesión se haya detectado de manera temprana y que no requiera tratamientos adicionales.
“Si es así, el pronóstico es sumamente favorable”, afirmó.
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la posibilidad de que León XIV concrete su visita a Latinoamérica. Nazareno explicó que la intervención se realizó mediante videotoracoscopía, una técnica menos invasiva que la cirugía convencional, pero advirtió que el pulmón necesita tiempo para recuperarse.
A su criterio, el período de recuperación podría no ser suficiente para afrontar el itinerario previsto, que incluye varios vuelos y numerosas actividades públicas.
El especialista mencionó que los cambios de presión durante los vuelos pueden generar complicaciones pulmonares y que el esfuerzo físico y psíquico de una agenda con misas, reuniones y conferencias también debe ser considerado.
“Si fuera un paciente mío, en resumen, yo le diría que no viaje”, sostuvo Nazareno, quien consideró que, en principio, la posibilidad de concretar el recorrido sería poco probable.
Además, advirtió sobre las exigencias que implicaría visitar lugares de gran altura, como Cusco, en Perú, situado a unos 3.000 metros sobre el nivel del mar.
En caso de que el viaje finalmente se realizara, estimó que sería necesario modificar y simplificar la agenda para reducir las exigencias físicas. También señaló que la exposición a grandes concentraciones de personas aumenta el riesgo de contraer infecciones respiratorias, algo que podría complicar la recuperación posoperatoria.
Cómo podría quedar su capacidad respiratoria
Nazareno explicó que la extirpación de una parte importante del pulmón derecho necesariamente reduce la capacidad respiratoria, aunque aclaró que el impacto a largo plazo dependerá de la función pulmonar que conserve el paciente.
En ese sentido, indicó que, al no tener antecedentes respiratorios previos conocidos, el resto del pulmón derecho y el pulmón izquierdo podrían compensar parcialmente la pérdida de tejido.
Por eso, consideró que la capacidad respiratoria podría quedar disminuida, pero no necesariamente de manera significativa. También señaló que no se puede concluir que el Pontífice vaya a quedar severamente limitado para realizar sus actividades habituales, aunque posiblemente deba moderar los esfuerzos físicos.
Otro de los aspectos abordados durante la entrevista fue la detección de la enfermedad. El neumonólogo explicó que el cáncer de pulmón puede desarrollarse durante un tiempo sin manifestaciones evidentes, debido a que se trata de un órgano profundo.
Entre los síntomas que pueden aparecer en etapas avanzadas mencionó la tos persistente, la expectoración con sangre y el dolor torácico.
Según su análisis, el hallazgo del nódulo durante un control habría permitido identificar una lesión sospechosa y avanzar rápidamente con la intervención. No obstante, aclaró que el estadio de la enfermedad y el tratamiento necesario solo podrán establecerse con los estudios correspondientes.
El especialista también planteó que, en personas que nunca fumaron, algunos cánceres de pulmón pueden estar asociados con alteraciones genéticas, aunque remarcó que el tratamiento debe definirse a partir de los resultados clínicos y moleculares.
Finalmente, Nazareno insistió en que la recuperación debe ser la prioridad y que cualquier decisión sobre un eventual viaje deberá contemplar la evolución posoperatoria, la capacidad respiratoria y las recomendaciones del equipo médico que atiende al Pontífice.

