
A 49 años de la primera ronda, las Madres de Plaza de Mayo sostienen su histórica marcha por memoria, verdad y justicia
Cada jueves, alrededor de la Pirámide de Mayo, las Madres mantienen viva una de las manifestaciones más emblemáticas del país, iniciada en 1977 en plena dictadura militar.
A casi cinco décadas de su origen, la histórica Ronda de las Madres de Plaza de Mayo continúa siendo uno de los símbolos más firmes de la lucha por los Derechos Humanos en la Argentina. La primera marcha tuvo lugar el 30 de abril de 1977, en la ciudad de Buenos Aires, cuando catorce mujeres decidieron ocupar el espacio público para exigir respuestas por la desaparición de sus hijos durante la última dictadura militar (1976-1983).
En un contexto marcado por el estado de sitio y la prohibición de reuniones, las madres encontraron una forma de resistir: comenzaron a caminar en círculos alrededor de la Pirámide de Mayo. De ese modo nació la tradicional “ronda”, que desde entonces se replica todos los jueves a las 15:30, de manera ininterrumpida.
El movimiento fue la respuesta a una búsqueda desesperada que había comenzado en comisarías, hospitales y juzgados, sin obtener respuestas. Frente al silencio estatal, decidieron visibilizar su reclamo en la plaza, transformando ese gesto en una de las expresiones más reconocidas a nivel mundial en defensa de los derechos fundamentales.
Uno de los símbolos más representativos de la ronda es el pañuelo blanco que llevan en la cabeza. Su origen se remonta a una peregrinación a Luján, donde comenzaron a utilizar pañales de tela de sus hijos para identificarse entre ellas. Con el tiempo, ese elemento se consolidó como un emblema de lucha y resistencia.
La consigna central se mantiene vigente: el reclamo por la aparición de los 30.000 desaparecidos y la exigencia de juicio y castigo a los responsables de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.
A 49 años de aquella primera ronda, las Madres de Plaza de Mayo siguen marchando, sosteniendo una memoria activa que atraviesa generaciones y reafirmando su lugar como protagonistas fundamentales en la historia reciente argentina.

